Leer la prensa en la mañana es fuente de gran cantidad de sorpresas desagradables. La prensa en su sección nacional está centrada en la campaña, ya que quedan apenas 11 días para las elecciones.
Pero una, de vez en cuando, se da un paseo por internacionales. Ahí aparece este anuncio de Ehud Olmert, lider del partido de centro que ganó las elecciones a legislativo en Israel (contará con 28 escaños de 120, aunque aún sólo se ha escrutado el 70%) hace muy buenas afirmaciones, que auguran una posible salida para la región, o que en una de estas los integristas decidan acabar con el por las malas, que todo es posible.
Bien, sus declaraciones que por lo menos me han alegrado la mañana son:
“Estoy dispuesto a renunciar al sueño de un Gran Israel. Estamos dispuestos a abandonar tierras donde están enterrados nuestros hijos y a desalojar a los judíos que viven en ellas para permitir que ustedes (palestinos) realicen su sueño de tener un Estado”.
En principio, suena bien.
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5 comentarios:
Suena muy bien. Lo que pasa es que este nuevo partido "de centro" fue una creación del nada centrista -y hoy en el limbo semicomatoso- Ariel Sharon. Este tipo, al márgen de ser el genocida, entre otras, de las matanzas de Shabra y Chatila (no sé si se escriben así) fue el causante directo de la última intifada palestina con todo tipo de provocaciones, demagogias y enzarzamientos. Cuando vió que no había salida rentable a su camino criminal-suicida (con muchas muertes de ambos bandos causadas por su política de mano dura, con muro tipo Berlín incluído), reculó y fue paradójicamente el artífice de la retirada a la fuerza de los colonos judíos de los asentamientos ilegales de Gaza. Ahora la derecha del Likud con Netanyahu a la cabeza se opone a este partido de "centro" por "blando". Pero a mí los bomberos que previamente han sido pirómanos ni me ofrecen credibilidad ni creo merezcan muchas medallas. Nixon y De Klerk tienen ambos el devaluado Nobel de la Paz por recular tarde, después de haber masacrado el primero a Vietnam y sus vecinos (y puteado a medio mundo), y después de haber tenido el segundo a Mandela y los negros sudafricanos bien jodiditos durante muchas décadas. Si el sentido común ha llegado por fin al actual gobierno israelí (los mismos que asesinaron directa o indirectamente al laborista pacifista Issac Rabin)habrá que darles el visto bueno, pero no palmaditas en la espalda. Y conste que no digo que tú lo hayas hecho, Tusitala.
Aclaración a tiempo: El que recibió el premio Nobel de la Paz fue Kissinger, no Nixon, pero para el caso...tanto monta, monta tanto.
Me parece pertinente tu aclaración. Estoy de acuerdo en que a medida que pasa el tiempo se presentan lobos con piel de cordero, pero hay que tratar de distinguirlos.
El problema es que la violencia (ya sea en España, en Israel-Palestina, o en cualquier otra parte del mundo -sin odiosas comparaciones-) es difícil de resolver. No sé que pensar. Me mantendré escéptica y al acecho.
Ojalá se resuelva bien para los dos bandos.
Ojalá les salga bien. Será bueno para todos.
Saludos.
Hola. Echo de menos comentarios tuyos a la situación actual de Perú, Tusitala, hace días que no te dejas caer por aquí. Besos.
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