Y de vuelta a casa

Ya lo veníamos advirtiendo. Achicar la defensa es peligroso contra los equipos grandes, que juegan bien a la contra y nos podía traer problemas. Finalmente, nos trajo dos de los goles de Francia.

Jugar bien no es suficiente, hay también que llegar, que definir ante el arco, que correr. Le falta velocidad a un buen equipo. Velocidad a la delantera para jugar al contrataque, velocidad a la defensa para recuperar posiciones después de un achique.

Y sobre todo le falta picardía, para hacer las faltas en el momento oportuno, faltas que forman parte del juego y que frenan las jugadas claves.

Lo hizo todo España en este mundial, pero le falto lo principal: visión de gol. Y otra vez los toreros caen en octavos.

Francia fue hasta permisiva con nosotros, nos mantuvo la esperanza viva hasta el descuento. Brasil es una máquina que no perdona y que nos hubiera arrollado en el primer minuto de juego. Para ganar un mundial nos falta, todavía nos falta.

La política y la moral

La política no es ni buena ni mala: es inteligente o zafia; eficaz o mediocre; sólida o vacilante. Proclamar a los vientos huidizos de la predicación de plazuela que los políticos son malos es tanto como acusar a los violinistas de voraces o a los escritores de cicateros. ¿Qué tendrá que ver el arroz con la metafísica?

Orwell, al final de sus días, tras mucho batallar, lo vio claro: "En política, todo lo más que se puede hacer es decidir cuál de los dos males es el menor".


Juan Nuño
La escuela de la sospecha.
Monte Avila Editores, Caracas, 1990. pág. 105

El mundo en mis manos

Ayer instalé en mi ordenador Google Earth. Qué cosa más maravillosa. Estuve jugando con él toda la tarde. Viajar a lugares a los que siempre quise volver o a los que nunca he viajado. ¡¡¡Y sacar fotos!!!

Les muestro algunas que saqué:


Mi casa en Madrid


Las Líneas de Nasca


Machu Picchu


El obelisco, en Buenos Aires.

Quedan millones de lugares fantásticos por recorrer y toda una vida para verlos a vista de pájaro.

Jugando peor, como de costumbre

Como fútbol es fútbol y hoy jugó España, no queda otra cosa que hacer un comentario sobre el partido de hoy. Podríamos poner para empezar el calificativo de "lamentable". En un Mundial, ganar a un equipo menor no es suficiente, hay que mostrar juego, posibilidades, definición. Ya sé, ya sé, me dirán que España jugó con equipo suplente... Pero se supone que llevas jugadores que puedan suplir en caso de ser necesario. Y Fábregas podía haber mostrado más de lo que mostró hoy, porque en los otros partidos se le vio más potencial. Para ganar un mundial el equipo B tiene que estar a la misma altura que el A. Y en este caso no lo estuvo, aunque mostró bastantes continuidades con nuestro equipo A.

La verdad es que en principio se vieron poco los aciertos que había tenido el equipo en los otros dos partidos, el buen juego, el manejo del balón y la búsqueda del hueco, con paciencia, con pases precisos. Y se vieron todos los errores que tuvieron en los otros dos partidos: dificultad en el juego sin el balón, no saben robársela de los pies al rival (como hizo, por ejemplo, con maestría, Argentina ante Holanda), tienen torpezas a la hora de hacer esas pequeñas faltas para parar el juego, que ante un rival grande son tan necesarias, y sobre todo las dos que ya apuntaba: no saben jugar al contraataque y no son capaces de frenar un buen contraataque. En este caso, el línea nos salvo de dos claros goles de Arabia, porque si no fuese por error del línea se quedaba solo el delantero con Cañizares, y ahí es donde comienzan los problemas. Jugar con la defensa adelantada requiere que la defensa sea rápida para que no nos ganen la espalda, cosa que España no demuestra. No tiene rapidez para recuperar la posición y flaquean en la presión al equipo contrario.

El achique de espacios no funciona con equipos como Holanda que abren mucho el juego, pegado a las bandas, rápidos y fuertes. Enfrentarnos con Holanda requeriría que nos desembaracemos de un rival difícil en cuartos (Brasil) si es que llegamos a cuartos, claro.

Pero volviendo al partido de hoy, me dirán que el árbitro se comió un penalti claro para España, pero eso es lo de menos. No hubiera cambiado en absoluto las flaquezas que se le vieron a España. Las estadísticas no engañan: 19 remates, 13 remates a puerta, y ¿un solo gol? El equipo falla a la hora de definir, ante el portero. Los otros dos partidos no han sido diferentes: 24 remates contra Túnez, 19 contra Ucrania... debe ser el equipo con más ocasiones perdidas en todos los partidos del Mundial (o casi). (Todos los detalles en la página oficial del Mundial)

Ah, y no me digan que qué sabe una chica de fútbol, por favor!

Consumismo y mujer

La semana pasada recibi de un amigo un artículo sobre David Beckham, escrito por Carlos Salas y publicado en la revista peruana Etiqueta Negra (y claro, es que principalmente el tema del momento es el Mundial) pero me indignó sobremanera la frase que transcribo a continuación:

"Me divierte Beckham porque no sólo simula triunfar, sino que triunfa: ganó quince títulos colectivos, pero también ha conquistado a Victoria Adams, la más linda de las Spice Girls, una mujer que en la vida de un hombre es como ganarse la Liga de Campeones."

Respondí a esto:

Todo lo demas bien, estupendo, pero ¿comparar a Victoria Adams con la Liga de Campeones solo porque es guapa? ¿y que queda para las que son feas e inteligentes? ¿liga de barrio? o peor aun... ¿el desprestigio de no haber llegado a ganar nada?

Demostracion de que en este mundo comercial la belleza sigue siendo todo. Al menos los antiguos griegos admiraban a la par la belleza fisica y la intelectual. Ahora, ni eso.

¿Y saben lo peor? Mi amigo, cuando nos vimos, me dijo: "No entendí tu respuesta". Creo que a veces soy demasiado sutil o que hablo otro idioma.

Bien, dejémonos de sutilezas y expliquemos el fondo del asunto: La sociedad de consumo ha convertido a la mujer en un objeto de galería que se "luce" al lado del hombre. No necesita ser inteligente para lucirse, sino ser guapa. Se admira a la mujer por su belleza física. Mientras al hombre se le admira por: su capacidad en el trabajo, el coche que se compró y la belleza de la mujer que se consiguió.

La verdad es que no está muy distante de lo que significaba ser mujer hace menos de cincuenta años. Lo importante no era estudiar, pensar, conversar, sino poder casarse bien. Es decir: la realización de la mujer es conseguir un buen marido. Y para ello nada mejor que resaltar las cualidades físicas de la mujer. Salones de belleza, ropa cara, moda y dietas milagrosas porque si no eres sílfide nadie se va a fijar en tí. Por supuesto, cualidades personales más resaltantes de la mujer es que sea callada (es decir, que no piense o que por lo menos no lo demuestre), que sepa cocinar y planchar (aunque no es imprescindible, porque siempre se puede contratar a alguien que haga las labores domésticas), cariñosa con los niños y educada con las visitas.

Entonces, lo máximo a lo que aspira una mujer es a casarse con un hombre exitoso y para ello lo único que necesita es ser bella. Y el máximo éxito para un hombre es tener a su lado a una mujer bella y eso es lo mejor que puede ser una mujer. Por lo tanto, una mujer bella es como la "liga de Campeones". ¿Y qué queda para las que son feas e inteligentes? El desprestigio, la nada más absoluta.

¿Quedó claro, o sigo siendo demasiado sutil?

P.D.: Para llevar la contraria a todo este bagaje teórico, estoy a dieta. Digo que es por mi salud, pero estoy pensando en el espejo. No se puede luchar tan fácilmente contra años de educación en pro de la belleza y delgadez.

Y despues del 4-0, hoy 3-1

La verdad es que la semana pasada sólo he tenido cabeza para dos cosas: la dieta que acabo de empezar y el futbol. Poco que postear, lo confieso.

Hoy, por supuesto, no hay otro tema que futbol. Sufriente, doloroso, la cosa va mejorando, se pone bien, triunfante y final. Creo que esas fueron las sensaciones del momento. Me falto alguien con quien compartirlas, porque estaba sola delante de mi tele gritando como si estuviera en el campo...

Cosas del futbol.

Sobre el equipo, este es el equipo que me gusta, con cabeza, pensando la jugada, tratando de cambiar de banda de vez en cuando hasta que se abra el hueco...

Al contraataque nos falta mucho, y tambien creo que nos falta saber defender a equipos que les va bien al contraataque ¿no creen?

Vamos España...

Siete cuarenta y siete de la mañana y me he levantado para ver el futbol... Menos mal que es más o menos la hora de levantarme todos los días...

¡¡¡¡¡ESPAÑA, ESPAÑA!!!!!!

Agua y pedagogía

«…y se habla de una política hidráulica como de una política pedagógica, que en verdad de agua y Pedagogía estamos bien necesitados; agua con que lavarnos, quitar la roña de nuestras ciudades y regar nuestros campos menguados; pedagogía con que limpiar nuestro intelecto, raer de nuestra sociedad la roña de los atavismos y preocupaciones, y fecundar nuestro campo espiritual, que más semeja país yermo que tierra cultivada…»

Lucas Fernández Navarro, 1914.

el mapa político del Perú

(clic para agrandar)
Me mandan por correo electrónico (sin referencia, sorry) este mapa de dónde ganó las elecciones Alan García y dónde ganó Ollanta Humala. A decir verdad, la cosa es más o menos previsible. La costa, "desarrollada", industrial etc. (de la que hablaba Alan García en su discurso) le dio su respaldo, mientras que el interior (sierra y selva) le daban su respaldo a Ollanta Humala.

Mi pregunta siempre es ¿es verdaderamente pertinente un mapa como estos? Creo que para mi gusto le falta un poco más de detalle: ¿dónde ganó Alan García con más cantidad de porcentaje y dónde ganó con las justas? Y lo mismo para Ollanta Humala. No es cuestión de ver todo blanco o negro, ni que las elecciones en Perú fueran como en Estados Unidos, donde el ganador se lleva todos los electores del estado y el otro no se lleva ninguno. Como no es así, faltaría un poco de detalle.

También había que especificar otro poco: dónde los votos obtenidos por uno u otro son "prestados". Lo importante no es dónde ganó o dónde no ganó, sino si será capaz de crear una base sólida que le respalde por los próximos cinco años. Eso requiere saber cuántos votos fueron "prestados". Se podía comparar con los votos de la primera vuelta, por ejemplo, pero tampoco sería desde mi punto de vista muy útil, debido a la manipulación que los medios de comunicación hicieron previa a la primera vuelta: se llamó rápidamente a un "voto útil", que no representa un respaldo real sino la elección del mal menor entre los tres que iban en cabeza.

El "sólido norte" del que se habla para el Apra sí es una base más o menos estable en el tiempo y sí va a mantener su apoyo al gobierno. Del resto, habría que matizar: Lima por ejemplo es principalmente de derechas y es un apoyo que se va a perder rápido.

También hay que saber si Alan García va a ser capaz de movilizar a la gente de la sierra y la selva a su favor. En esas zonas, que la mayoría de población no votó por él, su apoyo es relativamente bajo. Su discurso conciliador a la hora de saberse ganador no se sabe si tendrá muchos efectos en el electorado de estas zonas. Y si será cumplido.

Sobre Perú y la democracia

Analizando el fracaso electoral peruano, Egocrata se pregunta "¿Por qué la mayoría de democracias latinoamericanas tienen una clase política tan horriblemente incompetente?". Evidentemente esta pregunta no tiene una fácil respuesta, pero trataré de dar la mía, a sabiendas de que el resultado puede ser tan poco satisfactorio como el de otros.

Una razón importante es el acceso a la información. La geografía y la política se han unido a lo largo de la historia republicana del Perú facilitando la aparición de caudillos locales, que pugnaban por el poder enfrentándose a Lima. El centralismo de la administración unido a las largas distancias y diferencias dentro del Perú convertía la política en una pugna entre la capital y los departamentos (provincias), que favorecían la aparición de poderes locales. En América Latina ha sido habitual la aparición de caudillos que representan la imagen del liderazgo, una imagen personificada en un candidato concreto.

Las cédulas electorales tenían no sólo el nombre del partido, sino el símbolo del partido y la cara del candidato, para que sea más fácil para los analfabetos poder elegir a su candidato. Bastaba con marcar una cruz o aspa sobre la foto o el símbolo.

Es la personalización en la política, en la imagen del caudillo o del jefe, que no es fácil que pueda transmitir su liderazgo a otros. Eso es lo que le ha pasado al Fujimorismo. Ha sacado una razonable bancada parlamentaria, pero su candidata (Marta Chávez) no ha podido recoger los votos de una buena cantidad de población que ansía el retorno del lider carismático.

Este personalismo, por tanto, dificulta la aparición de partidos sólidos. Y se une al presidencialismo que facilita el acceso al poder simplemente por medio de una agrupación improvisada y de última hora. La última ley de partidos políticos trató de revertir esto con un éxito cuestionable. La solución era crear agrupaciones grandes (exigiendo gran cantidad de requisitos para la inscripción que lo que favorecieron es la aparición de alianzas electorales que no son partidos sólidos, y que ahora acabadas las elecciones ya se están desintegrando) y limitar su permanencia según los resultados electorales: todo partido que alcance menos de 4% en las elecciones deberá volver a inscribirse de nuevo, haciendo toda la parafernalia anterior otra vez (recogida de firmas, etc.).

Como en toda elección, no estuvo menos presente la táctica de llamar al "voto útil" y eso restó muchos puntos a partidos políticos pequeños o poco conocidos. La presencia en los medios de determinados candidatos ayudó a reducir el espectro a tres, que fueron los que se disputaron en primera vuelta su pase a segunda vuelta. En algunos círculos que yo frecuento se decía que la prensa había ejercido de primera vuelta.

Evidentemente, no es que todos los candidatos que se presentaron fueran malos. Había variedad para escoger (veinticinco se presentaron a primera vuelta, aunque alguno se fue retirando al poco tiempo), y no se puede decir que sean todos malos.

Sobre propuestas políticas, la verdad es que se habló poco en esta campaña. Eso también está relacionado con los intereses de la gente y con la poca audiencia que tiene la política. Sin embargo, el desapego por la política no es exclusivo de América Latina, sino que es un sentimiento bastante extendido.

Finalmente, otro elemento que contribuye al desapego de la política y a las malas elecciones es el sistema a dos vueltas. Concebido inicialmente para que el ganador sea elegido por la mayoría de la población (en segunda vuelta quedan dos y el elegido, por tanto, tiene que ser votado por más del cincuenta por ciento de votos válidos), no ha conseguido que ese voto sea reflejo de un respaldo mayoritario al presidente. Es un respaldo que desaparece pronto. Es el voto del mal menor. Este voto del mal menor ha tenido como méritos indiscutibles en el Perú la elección de Fujimori en 1990 para que no entre Mario Vargas Llosa (que proponía un modelo neoliberal y de derechas, mismo modelo que al final aplicó Fujimori), Toledo para que no entre Alan García en el 2001 y ahora Alan García para que no entre Ollanta Humala. La gente no vota por decisión razonada, sino por antipatía al otro candidato. Otra opción es la de viciar el voto (voto nulo: aquí votar en blanco es un poco peligroso, porque existen grandes corruptelas que permiten que tu voto sea manipulado en la mesa, por lo que mejor es un voto nulo que ya no pueda manipularse), pero la opción de viciar el voto en los últimos días antes de la elección fue denostada al máximo.

Bien, aquí esbozo algunos elementos que creo configuran el panorama político peruano y que dan a entender las dificultades de instauración de la democracia en un país como este. Faltaría hablar de la historia reciente peruana: la violencia política (la aparición en el escenario político de dos grupos subversivos: el Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru) y la política de Fujimori (que trató de menoscabar la presencia y prestigio de los partidos políticos como una manera de perpetuarse en el poder) también tuvieron algo de culpa. Pero eso lo dejaremos para otro momento.

El acceso al Estado en Perú

Perú es un país grande, bastante grande (1.285.215 Km2 frente a los 504.782 Km2 de España, es decir, más de cuatro veces el tamaño de España), no muy densamente poblado (apenas 25 millones de habitantes, de los cuales un tercio se encuentra en Lima), pero con una realidad geográfica muy difícil. Una costa breve, desértica, unas montañas muy elevadas que ocupan gran parte del país (el pico más alto, el Huascarán, mide 6.768 metros) y una franja este que se interna en la selva amazónica. La comunicación entre Lima y las provincias es francamente complicada. El mal sistema de carreteras unido a las distancias enormes (llegar de Lima a Cusco en bus demora algo así como veinte horas, y aún no se ha atravesado la mitad del país) dificultan la comunicación. En otros casos, el problema es mayor, puesto que la división administrativa del país no sigue una lógica geográfica: en algunos casos, llegar de un punto a otro dentro de una misma provincia requiere salir de la provincia y dar una vuelta grande para llegar al otro lado. Los Andes son una verdadera barrera que deja en una ridiculez cualquier esfuerzo de comparación con España (segundo país más montañoso de Europa después de Suiza, según leí el otro día no recuerdo dónde). Más aún cuando para llegar a algunas localidades es preciso caminar o desplazarse a lomos de mula (imposible llegar por carretera o incluso por trocha carrozable) unos cuatro o cinco días.

Si a estas dificultades de acceso incomparables le sumas el alto índice de pobreza y analfabetismo, sobre todo entre gran cantidad de peruanos que son únicamente quechuablantes, la situación del Perú es un poco más clara. Gran parte del país no conoce lo que es el Estado (apenas hay por ahí algún policía, el Banco de la Nación y poco más, y eso con suerte).

Pedirles, como he leído varias veces, incluso en comentarios a este blog, que vayan a un juzgado o que confíen en el Estado, es muy difícil, por no decir casi imposible.

Resultado electoral

Bien, levántense de sus asientos, pongan su mano extendida en alto, recuerden los acordes de la Marsellesa y canten:
"Que viva el Apra, compañeros
Viva la alianza popular
..."



Y sí, parece que HABEMUS PAPAE, o mejor dicho, el Perú vuelve a tener APRA por cinco años. Ayer fue el juego del mal menor, y parece que Alan ganó, pese a que insistía que él no era el mal menor. No estaba en lo cierto.

Fin del día: discurso de concertación, insistiendo en que votó por él el sólido norte y Lima, zonas desarrolladas del país, donde está la industria y el movimiento económico y que le dió la espalda la zona más pobre, pero que ahora no se va a olvidar de ellos, aunque no hayan votado por él... (Mientras lo escuchaba, pensaba en voz alta: "qué bien habla, por lo menos eso hay que reconocerle, habla bien el condenado", etc.) Y sí, un rato después, salió el perdedor al balcón (ya lo había hecho en la tarde para hacer un discurso medio ambiguo pero que pareciera triunfalista) con cara de pocos amigos a agradecer a todos por el apoyo y el triunfo social y político y... ("lo cortaron antes de que el pobre terminara, ni ese pequeño espacio le dejaron siquiera, tanto que se han quejado durante la campaña del poco apoyo de los medios, pues sí, incluso eso le quitaron también... ufff, porque el discurso era malo con ganas, sí, pues, ni pizca de comparación con el otro" y alguien detrás mío que dice "ten cuidado no te vayan a confundir con aprista" "No, por favor...")