Actualización a pedido

Como verán, este blog se actualiza a pedido: cuando alguien me escribe preguntando cómo ando, por ahí me animo y pongo unas líneas.

Estoy bien, contenta con mi nuevo trabajo (que se hizo esperar, pero mereció la pena). Llevo ya una semana y he tenido algún que otro inconveniente, que es lo que viene aparejado a trabajar para el Estado: la burocracia. Pero de a pocos me voy adaptando.

Lo que no va tan bien es mi ojo. Este fin de semana, a causa de un orzuelo, tuve el párpado inferior del ojo izquierdo inflamado y de un tono entre rojo y violáceo. Y duele. Con manzanilla y una máscara de gel en frío para los ojos he conseguido bajar la inflamación. Si no se quita, prometo ir a ver al médico, pero por lo pronto parece que mejora y que en una de esas no es necesario faltar al trabajo para ir al médico. Además, que cualquier otra cosa no, pero en los ojos los tratamientos me dan como cosita (me refiero especialmente a lo que me asusta cualquier intervención que exceda unas gotitas en el ojo). Mi cuñado me decía ayer: "eso te lo tienen que sacar, te hacen un corte y ya" AAAAAAAGGGGGGHHHHHHH! No, no, no! Llámenme gallina si quieren. Les doy permiso.

Entre los temas más prosaicos, hoy abrí mi primera cuenta de ahorros en el Perú. Así que tengo trabajo, tengo celular y ahora tengo cuenta de banco. Definitivamente, ya soy persona. Me hice mayor e independiente. Bueno, tanto no (ni mayor ni independiente), pero por algo se empieza.

Lo demás, como siempre. Aunque ahora más cansada, ya que volví a los horarios de oficina y los almuerzos fuera de casa. Lo bueno es que la gente del nuevo trabajo es estupenda y me han acogido con mucho cariño y entusiasmo. Trabajar así es lo máximo.