Como adelantábamos, cambiamos de gobierno, pero las cosas no cambian demasiado. Nuevamente la polémica salta al gobierno debido a las recientes declaraciones de una ministra, criticando al recien elegido presidente de Ecuador. ¡¡¡Otra vez!!! ¿Es que acaso no se cansan de meter la pata diplomáticamente?
Recapitulemos: Primero, alguien habla de más. En este caso la Ministra de Comercio Exterior, que dijo que el presidente electo de Ecuador tendrá una influencia negativa en la Comunidad Andina, en clara alusión a las declaraciones de Correa sobre su cercanía a Chavez. Después, Correa desde Quito, preguntado sobre las declaraciones de la ministra, aseguró no haberlas escuchado pero comentó que si una ministra hizo unas declaraciones así sería terrible.
Para capear el temporal, el partido de gobierno, por lo menos bastante versado en estar en el poder y capear temporales, ha salido al frente a pedir disculpas, invitar al presidente electo a visitar Lima y enfatizar que están deseosos de comenzar a trabajar juntos. A la ministra no le quedó más remedio que dar marcha atrás, asegurando que se le entendió mal lo que quiso decir y que ella respeta al nuevo gobernante democráticamente elegido.
¿Es que no van a parar de darnos sustos con sus declaraciones poco alentadoras con respecto a los países vecinos? Ni siquiera por el hecho de haber cambiado de gobierno cambian las cosas.
P.D.: Sobre el incidente de Iberia y las congresistas, mejor ni hablar, porque me exaspero.
Domingo de velorio
Aquí es habitual en los velorios contar chistes, a ser posible bien negros. Pero nunca me había reído tanto como con lo que pasó ayer. Les cuento:
Situación: velorio del padre de una amiga. En realidad fuimos para ver a la amiga, que estaba de viaje y no llegaba hasta tarde en la noche. Encontramos ahí a su marido. A los demás (excepto a mis cuñados, que venían con R. y conmigo) yo no los conocía. Nos quedamos por ahí, en la puerta del edificio, alejados del lugar donde se velaba el cadáver.
R. y yo, en un aparte, conversamos. El trabajo le tiene loco y tremendamente preocupado. Le abrazo para darle ánimos. Él me dice: "ya llevamos un mes de atraso". Mi cuñada pega la oreja, se acerca a mí ilusionada, con la misma cara que tendría Susanita hablando con Mafalda y pregunta: "Ya tienen un mes de atraso... ¿Estás embarazada?" No podía parar de reir. Aún me sigo riendo.
Situación: velorio del padre de una amiga. En realidad fuimos para ver a la amiga, que estaba de viaje y no llegaba hasta tarde en la noche. Encontramos ahí a su marido. A los demás (excepto a mis cuñados, que venían con R. y conmigo) yo no los conocía. Nos quedamos por ahí, en la puerta del edificio, alejados del lugar donde se velaba el cadáver.
R. y yo, en un aparte, conversamos. El trabajo le tiene loco y tremendamente preocupado. Le abrazo para darle ánimos. Él me dice: "ya llevamos un mes de atraso". Mi cuñada pega la oreja, se acerca a mí ilusionada, con la misma cara que tendría Susanita hablando con Mafalda y pregunta: "Ya tienen un mes de atraso... ¿Estás embarazada?" No podía parar de reir. Aún me sigo riendo.
Si no existiese más abuso sexual contra mujeres...
... podría ir tranquila al trabajo pensando que un compañero de trabajo es un compañero de trabajo y no un potencial violador. Mientras tanto, hay que seguir recordando el mundo en que vivimos con días como hoy.
No más abuso. No más.
No más abuso. No más.
Los perros salen a los dueños...
Mea culpa. Debo empezar por ahí. Mi perro está deprimido. Lo descubrí el fin de semana leyendo un artículo en el periódico. Nunca se me habría ocurrido que lo que le pasaba es que estaba deprimido. No es para menos. Les cuento:
En realidad no es mi perro. Es de mi suegro. Pero él no esta en condiciones de atenderlo, debido a su avanzada edad. Se suponía que mis sobrinos se iban a encargar de él. Ya se sabe que a veces eso es mucho suponer. Y por dejadez de todos en la casa (me incluyo y por eso digo, mea culpa) acabó relegado como los trastos viejos a una esquina de la terraza del tercer piso. Al fondo hay sitio. Con las justas nos acordábamos de él para darle de comer y yo lo bañaba periódicamente. Y poco más. Se quedó solo, abandonado como las cosas que nadie quiere. Y se deprimió. Nadie lo sacaba a pasear, nadie lo acompañaba durante el día. El solo y su terraza del tercer piso. Lloraba, ladraba y se mordía las patas reclamando atención. Finalmente yo respondí a su llamado este fin de semana.
He comenzado a cuidarlo como se merece. Me quedo con él algún tiempo en el tercer piso para que no esté solo y lo saqué a pasear tres veces hoy.
Todo esto venía para decirles que de las tres veces que lo saqué hoy, tres veces alguien se quejó por culpa del perro. Y eso que lo saco con correa (sin bozal, porque tampoco el perro tiene la culpa y el bozal me parece uno de los peores instrumentos de tortura, además de que no le dejaría defenderse si es atacado por alguno de los miles de perros que dejan sueltos por la ciudad, sin nadie que les cuide). Y eso que saco además mis bolsitas para recoger aquello que ensucie. Pues, pese a todo, ya me amenazaron hoy tres veces con llamar al Serenazgo por culpa de mi perro.
Probablemente al perro se le quite la depresión. Pero de aquí a dos días la que me voy a deprimir soy yo. ¡¡¡¡Que gente tan intransigente, por favor!!!
Adjunto foto de su DNI de perro:
En realidad no es mi perro. Es de mi suegro. Pero él no esta en condiciones de atenderlo, debido a su avanzada edad. Se suponía que mis sobrinos se iban a encargar de él. Ya se sabe que a veces eso es mucho suponer. Y por dejadez de todos en la casa (me incluyo y por eso digo, mea culpa) acabó relegado como los trastos viejos a una esquina de la terraza del tercer piso. Al fondo hay sitio. Con las justas nos acordábamos de él para darle de comer y yo lo bañaba periódicamente. Y poco más. Se quedó solo, abandonado como las cosas que nadie quiere. Y se deprimió. Nadie lo sacaba a pasear, nadie lo acompañaba durante el día. El solo y su terraza del tercer piso. Lloraba, ladraba y se mordía las patas reclamando atención. Finalmente yo respondí a su llamado este fin de semana.
He comenzado a cuidarlo como se merece. Me quedo con él algún tiempo en el tercer piso para que no esté solo y lo saqué a pasear tres veces hoy.
Todo esto venía para decirles que de las tres veces que lo saqué hoy, tres veces alguien se quejó por culpa del perro. Y eso que lo saco con correa (sin bozal, porque tampoco el perro tiene la culpa y el bozal me parece uno de los peores instrumentos de tortura, además de que no le dejaría defenderse si es atacado por alguno de los miles de perros que dejan sueltos por la ciudad, sin nadie que les cuide). Y eso que saco además mis bolsitas para recoger aquello que ensucie. Pues, pese a todo, ya me amenazaron hoy tres veces con llamar al Serenazgo por culpa de mi perro.
Probablemente al perro se le quite la depresión. Pero de aquí a dos días la que me voy a deprimir soy yo. ¡¡¡¡Que gente tan intransigente, por favor!!!
Adjunto foto de su DNI de perro:
Reflexiones en un viernes de Ley Seca
¿Les conté que recién está empezando a asomarse el sol primaveral? Hasta esta mismísima semana ha estado haciendo algo de frío. Conste que aquí, cuando se habla de frío, se habla de ponerse un/a jersey/chompita/pullover y listo! Es decir, que frío, frío, no hacía, pero tampoco se veía el sol. También, en Lima, remedo de Londres, el sol no suele prodigarse mucho.
Lo de la ley seca es porque otra vez hay elecciones. Esta vez, municipales. Mucha publicidad electoral en todas partes y poca sensación de relevancia. Al final, todos insisten en lo mismo: seguridad urbana. La sensación de inseguridad a la hora de salir a la calle es muy grande. Yo me pregunto ¿donde quedan las otras necesidades de la ciudadanía? como por ejemplo el descanso, cuando el ruido de esta ciudad es insoportable: los micros/combis/coaster (los tres diferentes tipos de suicidio colectivo que existen en la ciudad) gritan su recorrido mientras el conductor mantiene la radio a todo volumen con el insidioso y casi infaltable reaggeton ("Dale más gasolina"), la pollería de la esquina insiste en hacer fiesta infantil todos los fines de semana, con canciones de Barney incluidas, mientras los días laborables algún vecino también decide hacer fiesta hasta altas horas de la madrugada con la música a viva voz... Cruza por mi ventana un camión de bomberos, de esos no se suelen ver tantos. Me pregunto si su destino es alguna casa situada en alguna de esas calles con reja, última moda de defensa ciudadana contra la delincuencia: privatizar el espacio público. Con la mirada condescendiente de la Municipalidad, que otorga su permiso con la esperanza de lograr un voto en las próximas elecciones municipales. Bueno, ahora ha llegado el momento ¿les funcionará?
Son las siete y diez de la noche. En breve pasan a recogerme para salir. A tomar un café en un viernes de Ley Seca.
Lo de la ley seca es porque otra vez hay elecciones. Esta vez, municipales. Mucha publicidad electoral en todas partes y poca sensación de relevancia. Al final, todos insisten en lo mismo: seguridad urbana. La sensación de inseguridad a la hora de salir a la calle es muy grande. Yo me pregunto ¿donde quedan las otras necesidades de la ciudadanía? como por ejemplo el descanso, cuando el ruido de esta ciudad es insoportable: los micros/combis/coaster (los tres diferentes tipos de suicidio colectivo que existen en la ciudad) gritan su recorrido mientras el conductor mantiene la radio a todo volumen con el insidioso y casi infaltable reaggeton ("Dale más gasolina"), la pollería de la esquina insiste en hacer fiesta infantil todos los fines de semana, con canciones de Barney incluidas, mientras los días laborables algún vecino también decide hacer fiesta hasta altas horas de la madrugada con la música a viva voz... Cruza por mi ventana un camión de bomberos, de esos no se suelen ver tantos. Me pregunto si su destino es alguna casa situada en alguna de esas calles con reja, última moda de defensa ciudadana contra la delincuencia: privatizar el espacio público. Con la mirada condescendiente de la Municipalidad, que otorga su permiso con la esperanza de lograr un voto en las próximas elecciones municipales. Bueno, ahora ha llegado el momento ¿les funcionará?
Son las siete y diez de la noche. En breve pasan a recogerme para salir. A tomar un café en un viernes de Ley Seca.
Todo vuelve a la normalidad
Despacio, muy despacio (como es usual) todo vuelve a la normalidad. Mi ánimo (para aquellos que se preocuparon), este blog y por supuesto, la política.
Despues de los primeros 100 días de gobierno de Alan García (que parecían casi un enamoramiento momentáneo, el presidente trataba de mantener su aceptación sin hacer grandes aspavientos - excepción hecha de su idea de la Pena de Muerte para violadores de niños- y la población (prensa incluida, of course) se mantenía a la expectativa), hoy vimos la primera manifestación (grande, juro que era grande) junto al Hospital Rebagliati, del personal de Salud. Si no fuera porque ya nos tienen acostumbrados a la huelga continua, uno hasta se solidariza con ellos. Pero lo del sector salud es terrible: primero, los/as médicos/as. Una vez ellos consiguen algo, acaba la huelga y se ponen de huelga los/as enfermeros/as (porque también quieren beneficios, claro) y después vienen los/as técnicos/as (me disculparán el uso de /as, que odio profundamente). Como habrán podido suponer, una vez acaban la huelga los últimos mencionados, empiezan de nuevo los primeros de la fila y es el nunca acabar.
Pues, como les decía, esta mañana vimos la primera manifestación y huelga de personal de Salud (ni ganas tenía yo de saber cuáles eran los que estaban en huelga y por qué) y como ya se sabe y pasa en todas las huelgas, tapando la calle y no dejando pasar a nadie. Buena caminata que nos tuvimos que dar porque la espera en el micro parecía tener para largo.
Lo dicho, a mi regreso, todo sigue igual.
Despues de los primeros 100 días de gobierno de Alan García (que parecían casi un enamoramiento momentáneo, el presidente trataba de mantener su aceptación sin hacer grandes aspavientos - excepción hecha de su idea de la Pena de Muerte para violadores de niños- y la población (prensa incluida, of course) se mantenía a la expectativa), hoy vimos la primera manifestación (grande, juro que era grande) junto al Hospital Rebagliati, del personal de Salud. Si no fuera porque ya nos tienen acostumbrados a la huelga continua, uno hasta se solidariza con ellos. Pero lo del sector salud es terrible: primero, los/as médicos/as. Una vez ellos consiguen algo, acaba la huelga y se ponen de huelga los/as enfermeros/as (porque también quieren beneficios, claro) y después vienen los/as técnicos/as (me disculparán el uso de /as, que odio profundamente). Como habrán podido suponer, una vez acaban la huelga los últimos mencionados, empiezan de nuevo los primeros de la fila y es el nunca acabar.
Pues, como les decía, esta mañana vimos la primera manifestación y huelga de personal de Salud (ni ganas tenía yo de saber cuáles eran los que estaban en huelga y por qué) y como ya se sabe y pasa en todas las huelgas, tapando la calle y no dejando pasar a nadie. Buena caminata que nos tuvimos que dar porque la espera en el micro parecía tener para largo.
Lo dicho, a mi regreso, todo sigue igual.
BABEL
Dulce hogar sin estilo, fabricado
de un solo golpe y de una sola pieza
de cera tornasol. Y en el hogar
ella daña y arregla; a veces dice:
"El hospicio es bonito; aquí no más!"
¡Y otras veces se pone a llorar!
César Vallejo, 1918
de un solo golpe y de una sola pieza
de cera tornasol. Y en el hogar
ella daña y arregla; a veces dice:
"El hospicio es bonito; aquí no más!"
¡Y otras veces se pone a llorar!
César Vallejo, 1918
Monotemática
Ultimamente estoy un poco monotemática. Pero es que creo que no hay nada más triste que vivir en otro país (distinto al que te vio nacer, me refiero). Para mí se hace duro en un país tan chovinista (cosas raras del Perú, aunque yo los vea demasiado nacionalistas, ellos se quejan constantemente de que los peruanos no aprecian a su país y que no valoran lo que tienen, que tienen un problema de identidad y algunas veces me pregunto ¿por qué piensan eso? pero es un tema que da para largo, tal vez para otro post).
Bien, decía, en un país tan chovinista, en el que la gente te mira y te pregunta esperando que les digas que su artesanía es mejor que la de fuera, que su comida es mejor que la de fuera, que su gente es mejor que la de fuera... todo es mejor, pero la gente corre despavorida para salir del país (los que pueden, claro) y a la vez que te dicen que la comida aquí es lo máximo, te miran y te preguntan ¿y por qué viniste, cuando todos se quieren ir?. Este país me recibió con frases muy duras, con un "tienes que cambiar, porque aquí las cosas no son así y ahora ya no estas en tu país y tienes que hacer las cosas como se hacen aquí". Bien, ya cambié. ¿Y ahora? Respuesta: sigue cambiando, porque no es suficiente.
Mientras yo sigo cambiando, sigo perdiendo en la superficie parte de mi esencia, cada vez por dentro extraño mas. Una canción española (hoy, aunque no lo haya hecho con ese fin parece que fue por fasitidiar, alguien puso un CD de la Tuna) es suficiente para que de mis ojos broten las lágrimas. Demasiado tiempo lejos de mi familia, de mis costumbres, de los amigos que dejé allá, de mi ciudad y sus calles. De esa misma ciudad que nunca pensé que fuera mia hasta ahora, que ya no la tengo. "Pongamos que hablo de Madrid".
Me recupero de a pocos, pero que duro se hace, cuando uno se siente tan solo entre tanta gente.
Bien, decía, en un país tan chovinista, en el que la gente te mira y te pregunta esperando que les digas que su artesanía es mejor que la de fuera, que su comida es mejor que la de fuera, que su gente es mejor que la de fuera... todo es mejor, pero la gente corre despavorida para salir del país (los que pueden, claro) y a la vez que te dicen que la comida aquí es lo máximo, te miran y te preguntan ¿y por qué viniste, cuando todos se quieren ir?. Este país me recibió con frases muy duras, con un "tienes que cambiar, porque aquí las cosas no son así y ahora ya no estas en tu país y tienes que hacer las cosas como se hacen aquí". Bien, ya cambié. ¿Y ahora? Respuesta: sigue cambiando, porque no es suficiente.
Mientras yo sigo cambiando, sigo perdiendo en la superficie parte de mi esencia, cada vez por dentro extraño mas. Una canción española (hoy, aunque no lo haya hecho con ese fin parece que fue por fasitidiar, alguien puso un CD de la Tuna) es suficiente para que de mis ojos broten las lágrimas. Demasiado tiempo lejos de mi familia, de mis costumbres, de los amigos que dejé allá, de mi ciudad y sus calles. De esa misma ciudad que nunca pensé que fuera mia hasta ahora, que ya no la tengo. "Pongamos que hablo de Madrid".
Me recupero de a pocos, pero que duro se hace, cuando uno se siente tan solo entre tanta gente.
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