Aquí es habitual en los velorios contar chistes, a ser posible bien negros. Pero nunca me había reído tanto como con lo que pasó ayer. Les cuento:
Situación: velorio del padre de una amiga. En realidad fuimos para ver a la amiga, que estaba de viaje y no llegaba hasta tarde en la noche. Encontramos ahí a su marido. A los demás (excepto a mis cuñados, que venían con R. y conmigo) yo no los conocía. Nos quedamos por ahí, en la puerta del edificio, alejados del lugar donde se velaba el cadáver.
R. y yo, en un aparte, conversamos. El trabajo le tiene loco y tremendamente preocupado. Le abrazo para darle ánimos. Él me dice: "ya llevamos un mes de atraso". Mi cuñada pega la oreja, se acerca a mí ilusionada, con la misma cara que tendría Susanita hablando con Mafalda y pregunta: "Ya tienen un mes de atraso... ¿Estás embarazada?" No podía parar de reir. Aún me sigo riendo.
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2 comentarios:
pobre Y, tan ilusionada de tener portitos por ahi en el mundo...
Ella es la que está ilusionada, no yo...
Así son las cosas.
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