El cielo de Lima

Dedicado a Marian, tras nuestra charla sobre el tema.




Estuve buscando esta mañana cómo explicar el cielo de Lima gris panza de rata (o panza de burro, según las versiones). Quise hacer una foto desde mi ventana, pero sólo tengo la cámara conectada a la computadora y el cable no llega. Grrr. Otra idea fue buscar en Google Earth. Me pidió actualizar. Al hacerlo descubrí que han incorporado un montón de cosas nuevas. Entre ellas, fotos de la capa de nubes de Digital Globe. Puedes seleccionar las zonas según porcentaje de nubosidad. Y no sólo de este año, sino también de años anteriores. Las de Lima prácticamente siempre están alrededor de un 98 a 100% de nubosidad. No hay día que no haya nubes. Pero tampoco hay lluvia. No son nubes de lluvia, son sólo nubes. Una densa capa gris mortecino que cubre Lima c.o.n.s.t.a.n.t.e.m.e.n.t.e., sea la estación que sea. Nunca una brizna de sol. Aunque la "resolana", que es como llaman aquí a los rayos de sol filtrados por las nubes, es traicionera y en verano te quema la piel si no te pones protección solar.

Kate


Siempre fue mi ídolo. Desde pequeña. Cuando era chica me había propuesto vestir luto el día que muriera. Años después, cuando finalmente sucedió, ya no me pareció tan relevante. Al final siempre postergué el merecido homenaje. Hoy, El País anuncia una retrospectiva de la actriz en NY. Buen momento para recordarla, porque para mí ella era lo más. Y siempre será así.






Update:

ADORO a Katherine Hepburn. Desde chiquita. En mi casa siempre se veían películas norteamericanas. Principalmente en blanco y negro. Y la que más me gustó, siempre, fue ella. Por su posición fuerte y decidida, por su manera de luchar contra los prejuicios que había en la época hacia las mujeres, por su coraje y su manera de romper estereotipos. Quizá en ese aspecto la película que más me impactó es La costilla de Adan (Adam's rib), donde hace el papel de una abogada que se enfrenta a su esposo abogado en un caso de intento de asesinato. O La mujer del año (Woman of the year), donde hace de una periodista exitosa, independiente y feminista que se casa con un periodista deportivo y que se siente incapaz de cuidar de su hogar como una mujer "normal". Esta película incluye una escena donde ella trata de preparar el desayuno de su marido: café, panqueques y tostadas. Las tostadas salen volando, los panqueques rebalsan en la waflera y el café también hierve y se derrama por todas partes.

O por sus papeles cómicos, de alocada que enredaba las cosas (estoy pensando en esa película maravillosa que en España se conoció como La fiera de mi niña, de título original Bringing up, baby).
De chica coleccionaba sus películas en video. Y compré varios libros sobre su vida. Todos ellos se quedaron en España. Cosas que tiene la migración. Sigo adorándola.

De todo, de nada

Hace algún tiempo que ando un poco preocupada por el estado de esta que se supone es "mi casa". Y me ando preguntando por qué está como está. Creo que tengo la respuesta. Mi casa es a mi imagen y semejanza (parezco un poco dios, o al menos soy como dios para este pequeño reducto).

Analicemos detenidamente el caso. Un blog, para ser bueno, dicen los expertos, tiene que ser sobre un tema determinado. Tener límites muy precisos. Y por supuesto constancia y perseverancia. Con esa receta, mal andamos.

De constancia y perseverancia, poco tengo. Y de límites... Definitivamente: mi blog es como yo. Mi cabeza anda siempre revuelta con mil cosas al mismo tiempo. Me interesan muchas cosas, de repente amanezco con pocas ganas de esto o de lo otro y me engancho con otra cosa. Un día, política; al día siguiente, crochet; otro día, estudiar; o el día que me gana la rutina y no le dedico un minuto a ninguna de esas cosas. Mi cabeza está desordenada, mi espacio físico vital también está siempre hecho un quilombo, y ésta, que también es mi casa, así está. No podía ser menos.

P.D. Tengo que dedicarle más al estudio y menos a lo otro. Queda un mes. Me juego mi futuro. (?) ¿les interesaría que les cuente la historia del Perú? Ya se, ni en pedo.

¿Fichaje de inmigrantes o fuga de cerebros?

Había dos o tres cosas de las que quería hablar esta semana. Pero como siempre, pienso mucho y después de un rato pensando y dándole vueltas al asunto, se me quitan las ganas de escribir. Y así va este blog. Así que después de desestimar la idea de adentrarme a comentarlo, he vuelto a retomarla. A ver qué sale. Desde luego no todo lo que he pensado previamente. Si el teléfono me deja!
Bien, regreso.

El tema que quería comentar es el reportaje de fecha 25 de octubre en El País que tiene el mismo título que este post. El tema es sencillo: se fomenta desde Europa y Estados Unidos la inmigración de personas con cualificación ("cerebros", profesionales especializados formados en sus países de origen -léase "tercer mundo", "países subdesarrollados" o "países en vías de desarrollo" que para el caso es lo mismo-), ofreciéndoles unas mejores condiciones de acceso (tarjeta azul, trámites más rápidos, posibilidad de viajar con su consorte, poderse mover a cualquier país de la UE pasados dos años...). Después de exponer las condiciones favorables, se lanza hacia las críticas.

La crítica principal es la "fuga de cerebros", llegando a hablar de una nueva forma de colonialismo. La cosa es más o menos clara: si antes se llevaban el oro, ahora se llevan otra forma de riqueza: el conocimiento. Lo que importa al mundo de la globalización (al post-capitalismo del que hablaba Peter Druker) no es ya lo material, sino el conocimiento. Esa es la verdadera base de la riqueza. Si la riqueza en forma de capital humano sale de los países atrasados, ¿cómo van a poder arreglárselas para salir de su atraso?

La teoría diría que lo mejor para esos países es que los "cerebros" se queden. Ese sería el bien colectivo. El problema reside al tratar de buscar el bien individual. Lo mejor para un africano o un latinoamericano (etc.) que es bueno en su profesión, es encontrar el lugar donde valoren sus conocimientos, le paguen lo que merece y tenga la oportunidad de desarrollarse como individuo y sobre todo de desarrollar su trabajo con las condiciones idóneas para ser más productivo. Evidentemente, eso no se consigue en un país atrasado. El bien individual es que ese cerebro salga del país que lo vió nacer, que le dió su primera formación y que aportó para que sea hoy una "persona de provecho" (que frase más horrible!!!, pero se entiende por donde voy, no?). El bien colectivo (para su país) es que se quede y favorezca la aplicación de políticas que incentiven la investigación y el desarrollo en su país de origen. Ahí es donde a mí me crea un conflicto severo. Creer que el ser humano merece las mejores condiciones para desarrollarse plenamente me lleva inexorablemente a condenar a los países atrasados al atraso. Como no quiero que eso suceda, tengo que elegir que los "cerebros" se queden aún a costa de que no puedan desarrollarse plenamente y no puedan dar todo de sí por falta de condiciones materiales. Lo dicho, para mí es una encerrona.

Se puede argumentar que muchos de esos cerebros van a desarrollar un conocimiento que beneficie también a sus países de origen. Por ejemplo: si un científico africano (digamos) es favorecido por una beca de investigación en Estados Unidos para desarrollar una vacuna contra el sida, cuando logre la vacuna su país podrá utilizarla y se beneficiará de ese conocimiento ¿no? Pues va a ser que no. Que en este mundo tan desigual y tan privatizado, el conocimiento también es privado. La vacuna contra el Sida será apropiada por empresas norteamericanas que en su afán de lucro venderán cara la medicina a los países más necesitados. Que se apropiarán de la patente más tiempo de lo que la salud pública consideraría adecuado. Harán negocio y como siempre el mayor perjudicado es el pobre. En este caso, los países pobres.

Uno de los extranjeros que habla en el artículo dice que "no debe haber fronteras" para el conocimiento. Pero definitivamente las hay. Y los países ricos en absoluto van a querer cambiar las condiciones para favorecer a los pobres. El actual ordenamiento del mundo sin duda les favorece.

Creo que lo que más me dolió del artículo es que hay comentarios de "cerebros" salidos del subdesarrollo viviendo en el primer mundo, que son los más críticos a la fuga de cerebros y que comprenden que el desarrollo de sus países de origen depende de que se den las condiciones para que los científicos se queden. Pero ellos ya se fueron... Fácil es hablar desde fuera. Difícil es hablar cuando estás dentro. Nosotros apostamos por América Latina, aún sabiendo que sería difícil desarrollar plenamente nuestras actividades. Vivir al día aquí siempre te gana.

Resultado del censo

Bueno, ayer no pude comentar lo que se decía por ahí del censo, pero ahora voy a poner algunos alcances.

Por supuesto, en televisiones y periódicos decían que el censo fue un éxito y que los inconvenientes fueron sólo anecdóticos. Que ellos lo hicieron bien, vamos.

La realidad fue:

-la ley seca no se cumplio del todo (lógico) y aunque la gente muestra conciencia cívica, había gente borracha por ahí. Yo creo que basta que me digan que no beba para que me entre una sed! Pero en realidad no bebí tragos espirituosos (rara vez lo hago) y me porté bien.

-la orden de inamovilidad tampoco se cumplió. Claro, en algunos distritos de Lima no se veía un alma en la calle, pero en el mío sí que la gente salió. Yo fui a comprar el periodico y pasear al perro (él no tiene la culpa de las tonterías del gobierno) y vi gente en la calle. Mi suegro me miraba con cara de "¿y si te detenían mientras paseabas al perro?" yo le contesté que me encontré en el kiosko con un policía y hasta hablé con él en tono afable y no pasó nada.

-sobre la redacción de la cédula hubo algunos chistes, sobre todo en Palacio de Gobierno cuando el jefe del INEI (Instituto Nacional de Estadística e Identificación) elaboró la cédula de la familia presidencial. A la primera pregunta ¿cuantas personas cocinan por separado en esta vivienda? el pobre presidente no sabía que contestar.

-sobre los censores, evidentemente su juventud y desconocimiento hacían difícil que se identificaran con el trabajo a realizar. Muchos de ellos en los edificios grandes censaban a las viviendas inferiores y dejaban nada más que etiquetas en los pisos superiores, como si hubieran hecho todo el trabajo. Y eso no ha sido un hecho aislado. Mis sobrinos, que censaban cada uno en zonas diferentes, concuerdan en ello. Y también las quejas de numerosas personas que no se hicieron esperar a lo largo de todo el domingo. El material para elaborar el censo no llegaba a todas las zonas a tiempo (se suponía que junto con las cédulas debían entregar polos -camisetas- identificativos para que los empadronadores no tengan problemas en su acceso a las viviendas, pero en muchos casos éstos no llegaron). El documento "oficial" que se entregaba a los empadronadores para que enseñen en las casas era un trozo de papel al que pegaban la foto y rellenaban el nombre. Evidentemente demasiado improvisado.

-La seguridad no se pudo garantizar y en una zona rural una de las chicas que censaba fue objeto de un intento de violación al ingresar a un domicilio.

-El pago prometido a los censores (10 soles miserables, que te alcanza para poco más que un menú), el almuerzo también prometido o el certificado de su participación no llegó tampoco (igual que el material) y en algunas zonas se denunció a los jefes por sustracción del dinero. Las quejas entre los que elaboraron el censo no se hicieron esperar y se manifestaron en forma de quema de actas censales y algunos disturbios.

Que las autoridades sigan diciendo que se hizo bien. Yo de verdad no lo creo.

Como complicarse y complicarnos la vida


O dicho de otra manera: el domingo hay censo en el Perú. Y la verdad es que lo han organizado tan, pero tan sumamente mal que resulta increible.

En primer lugar es el segundo censo en los últimos 2 años, debido a las críticas que recibió el primero. Por supuesto han intentado enmendar algunos errores del censo anterior, llegando a medidas que parecen un esperpento:

-redacción de la cédula: no la he leído con todo el detenimiento necesario, pero de mi ojeada preliminar ya he encontrado algunas cosas con las que no coincido. Por ejemplo: para censar a las personas dice "¿cuántas personas durmieron aquí la noche anterior al día del censo? no olvide a los recién nacidos, ancianos y visitas" ¿las visitas? ¿cómo córcholis te van a censar en un sitio distinto al que es tu casa porque la noche anterior dormiste en otro lado? Es una tontería. La idea es censar a cada quien en su casa, ver la distribución de la población y cómo viven. Se supone que para eso te preguntan cosas sobre la condición de tu vivienda ¿o no? Censarte en casa de unos amigos altera la distribución y cómputo de la población. No te cuento si te censan en la calle o en el aeropuerto* (que también está contemplado en la pregunta 1)... Tengo la cédula a un costado mientras relleno esto, y ya no sé como explicar las contradicciones a las que llega, pero me causa tanta sorpresa que no puedo evitar reirme. ¿cómo lo explicaría? Preguntan cuántos grupos de personas cocinan por separado para establecer el número de hogares. Después, a la hora de establecer las características de un hogar, te preguntan con qué energía cocinan (gas, electricidad, kerosene, otras) o NO COCINAN. ¿no era que un hogar se mide porque cocinan por separado? Si no cocinan, ergo no es un hogar! O te preguntan el idioma con el que aprendiste a hablar y hacen una distinción al final de la pregunta para los sordomudos, como si los sordomudos no supieran comunicarse en un idioma específico (leer los labios, leer o escribir, etc). Si critico todas las preguntas de un cuadernillo de tres páginas (la tercera es para cada persona por separado y se repite 10 veces) no terminaría nunca.

-ley seca: en todo el fin de semana no se van a vender bebidas alcohólicas. Eso mismo hacen cada vez que hay elecciones. Como si la gente no pudiera comprar las bebidas unos días antes y guardarlas para mamarse bien mamado el fin de semana!

-ley de inamovilidad: desde las 8 de la mañana del domingo hasta las 6 de la tarde de ese mismo día no se puede abandonar la casa. Para nada. Por aquello de que el censor tiene que ver a todas las personas que hay en la casa. Incluso aunque ya te hayan censado no puedes salir para no dificultar la labor a los que están censando. A nosotros nos produce un problema muuuuy gordo: R. fue llamado para trabajar ese fin de semana (precisamente no había otro) completo. Eso quiere decir que no va a estar desde el viernes en la tarde hasta el domingo, otras veces que lo han llamado le dejan salir al terminar su trabajo, aunque sea antes del plazo: ¿si acaba su trabajo antes de las 6 de la tarde del domingo no va a poder salir por la ley de inamovilidad? Se preguntarán ¿a quién se le ocurrió llamarlo a trabajar el día del censo? Al Ministerio de Educación. Dos instituciones públicas llevándose la contraria. Es taaaaaan habitual aquí.

-multas: por supuesto, como incluso con eso no consiguen nada han decidido que van a multar a todo aquel que no cumpla con las normas y dificulte la labor de los censores: actos de violencia, desobediencia, mentir u ocultar información, no querer responder, no encontrarse en su casa...

-publicidad: del todo insuficiente, casi nula. Los que sí han informado algo son los periódicos, pero más allá la gente no sabe bien con qué se va a encontrar y los criterios que se han seguido para la elaboración de la cédula y recolección de datos. La publicidad implica gasto, pero es la única manera de concientizar a la población y de crear conciencia cívica.

- censores: ha habido tantos problemas para conseguir un número suficiente de censores (a día de hoy creo que todavía no hay los suficientes) que, si no me equivoco, el otro día pasaron por la puerta preguntando si había alguien joven en la casa que pudiese censar y reclutaron a mi sobrino (21 años). Desde aquí fue un alivio pensar que mi sobrino es censor y por tanto nosotros vamos a poder rellenar la cédula (con el nombre de R. incluido) sin problemas. Espero que a R. no le hagan problemas cuando aparezca alguien del INEI (Instituto Nacional de Estadística) en el centro donde va a estar laborando.

-seguridad: ¿que seguridad van a tener los censores que tengan que ir a barrios complicados? (como los barracones del Callao, por ejemplo)

- extranjeros: el acabose! Faltan censores para los peruanos y han decidido incluir en el censo también a los extranjeros de paso que haya en los hoteles. El gremio de hoteleros ha puesto el grito en el cielo (con razón) diciendo que es una estupidez (no con esas palabras, pero se entiende) que quieran censar a los extranjeros de paso porque hay que fastidiar a la gente que está tranquilamente turisteando y porque además haría falta una gran cantidad de traductores para tal labor y, por supuesto, concluían sus reflexiones preguntándose si no sería más fácil recurrir a los datos de Migraciones, que para eso están.

Así va a salir. Como siempre, habrá problemas y dudas y los datos no van a ser fiables.


Nota:

* ¿si te censan en el aeropuerto a las 8 de la mañana ya no te puedes mover hasta las 6 de la tarde? (Ver ley de inamovilidad)

Feliz Cumple, R.

Si negaras mi presencia en tu vivir
bastaría con abrazarte y conversar,
tanta vida yo te di
que por fuerza tienes ya
sabor a mí.

Taxista roñoso

Situación: Pasada la una de la mañana del domingo. Lugar: Barranco (zona de copas en Lima, bastante alejado de mi casa) Estado: etílico (bueno, en realidad no tanto, solo fueron tres jarras de cerveza entre cuatro personas, para regar el sanguche de Jamón del Norte en el Juanito) Regreso a casa: taxi (¿qué más?) compartido (grave delito en Lima: cuando se comparte el taxi para ir a dos sitios distintos que quedan "en la ruta" -poco más o menos- te quieren cobrar como si fueran dos carreras distintas) Destino: (para los que conocen Lima) San Miguel pasando por San Felipe (la residencial, es decir, estaba de camino)

Hechos*: Subimos al taxi los cuatro en cuestión (dos parejas) con intención de volver a casa. No era tan tarde, no era tanta la bebida, pero madrugada de sábado a domingo es como "la" ocasión ideal para problemas. Creo. Sobre todo viniendo de Barranco. Al menos, en nuestro caso, lo fue. Bah, voy al punto que me enrollo más que las persianas.

Nuestros amigos acuerdan el precio: 15 soles. Bien, todos adentro. Ellos se bajan en San Felipe y nosotros seguimos viaje hasta San Miguel. Al llegar a la puerta, R. da los 15 soles. El taxista: "faltan 5" R: "no, ese era el precio acordado, 15 soles" T: "eran 20" (si, no, si, no) R: "un ratito" extrae su celular de su bolsillo y telefonea al amigo que acordó el precio "acordaste 15? ok, el taxista ahora dice que son 20" R. baja del taxi y el taxista detrás, en actitud lumpenesca (esa palabreja que aquí se usa tanto!) se saca los lentes (para que no se le rompan, parece) y encara a R., quien con calma le dice que no se pase. Servidora de moi que no controla bien sus nervios (cada cosa que escribo saco a relucir las lindas cualidades que poseo!) ya empezaba a gritar, pero el menda en cuestión no le hacía caso (supongo que porque quería pelea y conmigo no era) Se acerca el guachimán (término peruanazo para denominar al vigilante de la cuadra) para ayudar a R. Mientras tanto R., con toda calma, comienza a abrir la puerta de la casa. T: "no te vayas, pues!" R: "no me estoy yendo a ninguna parte, yo vivo aquí, no me voy a escapar ¿a dónde me voy a ir?" T: "rrrr..." R. trata de convencer a C. (moi) que se meta en la casa de una vez que el loco estaba por querer pegarle. El taxista levanta los brazos y saca pecho. R. trata de cerrar la reja de la casa, el pie del taxista le dificulta la labor y R. finalmente empuja la puerta con fuerza. El taxista mete el brazo (yo de verdad pensé que quería abrir la reja, pero R. me confirma que lo que intentó fue agarrarle del brazo) asi que le grito "eso que estás haciendo es un delito, intentar meterte en mi casa es un delito y te denuncio" T: "yo solo quiero mi dinero, porque este es mi trabajo" C: "nosotros respetamos tu trabajo y te hemos pagado, te hemos dado lo acordado que eran 15 soles" T: "pero eso no es todo, falta plata" "¿qué hago, me quedo aquí hasta que me den mi plata?" R.: "haz lo que quieras, yo me voy a dormir" Ahí el taxista ya no aguantó la ira y le gritaba todos los insultos que se le ocurrió a R., empezando por maricón y siguiendo por saco largo "tiene que venir tu mujer a defenderte!" y otras más y R. ni caso, se mantenía calmado, abriendo la puerta sin grandes aspavientos y menos preocupado al haber puesto reja por medio. El taxista no sabía que hacer para encontrar bronca, porque buscarla la buscaba desde hacía rato. R. en cambio prefería no dar su brazo a torcer y no seguirle el juego, convencido de que entrar a trapo era igual que perder. Ante la situación y viendo que no lograba nada, mucho menos insultando, el taxista dio media vuelta y se metió en su taxi. Antes que se fuera, atiné a apuntar la matrícula del carro (no vaya a ser que vuelva con intención de apedrear un vidrio o algo así). Nos quedamos unos minutos más conversando con el guachimán (quien había controlado que las cosas no se fueran de su cauce, y se había mantenido cerca, a modo de prevención por si el loco envalentonado se lanza a pegar a alguien). ¡Las piernas nos temblaban!

Ya más calmados nos metemos en casa. A intentar dormir. Es que da una cólera cuando los taxistas listos quieren sacarte plata con alguna excusa! Cualquiera es buena: dar más vueltas antes de llegar y decir que era más lejos que donde tu le dijiste en un principio, cambiar el precio según cantidad (si son dos parejas o más personas), según el lugar del que partes y al que llegas (barrios elegantes y calles pequeñas cobran más que en las avenidas), la ropa, el acento al hablar (no es tan habitual, pero a veces escucharte hablar con acento de España es razón suficiente para subirte el precio... y en ese taxi ibamos dos españoles!: eramos dos parejas de esas que algunos denominan "mixtas"(?) español-peruana y peruano-española)...

Broncas, broncas. ¡¡¡qué cosa!!!


* esto de hablar medio en telegrama ya me cansa... si seré!

Acaso es noticia?

Hoy leía en el periódico un artículo sobre el acoso sexual a mujeres en el trabajo. Claro que todos sabemos que el acoso sexual se produce en los dos sentidos (hombres a mujeres y mujeres a hombres), pero es mucho más habitual de hombres con poder a las mujeres. El artículo daba cifras impactantes: 6 de cada 10 mujeres sufren acoso sexual en el trabajo, ya sea en forma de contactos no deseados (pellizcos o roces), bromas sexuales, invitaciones reiteradas a salir, etc.

Lo que ya me sorprendió, me inquietó, me dejó perpleja, es que después de tooooooodo el artículo insistiendo en la importancia de denunciar para que no se vuelvan a repetir estos hechos, que es mejor que en el expediente del infractor quede huella de un pasado de acosador para que no lo pueda volver a repetir con otra, que siempre hay maneras de denunciar aunque no haya pruebas físicas (se puede pedir un peritaje psicológico, por ejemplo)... la última frase del artículo decía que en realidad el acoso sexual no es un delito sino una falta laboral y que se aplican sanciones desde una llamada de atención hasta una multa.

Bien. Perfecto. Hago frente al miedo que me invade y al qué dirán (que en Lima es muy fuerte), me sobrepongo del desprecio de la gente de mi trabajo y denuncio al agresor (que probablemente sea mi jefe y tiene poder sobre mí y me puede hacer la vida a cuadritos en el trabajo si me quedo) y lo que obtiene el infractor es una reprimenda en plan de "ya sabemos que eres acosador, eh, que no se vuelva a repetir". Gran logro de la justicia, gran beneficio que le dan a la pobre víctima de acoso. ¿Quieren más denuncias? Con esa perspectiva, esperen sentados. Yo, si sufriera acoso, dudo que denunciase en estas condiciones.

Qué se puede esperar de un país que hasta hace no mucho tenía una ley increible: si el violador se casaba con la víctima ya no era castigado. Todo sea por salvar el "honor" de la chica. Uffff.