Lo que ya me sorprendió, me inquietó, me dejó perpleja, es que después de tooooooodo el artículo insistiendo en la importancia de denunciar para que no se vuelvan a repetir estos hechos, que es mejor que en el expediente del infractor quede huella de un pasado de acosador para que no lo pueda volver a repetir con otra, que siempre hay maneras de denunciar aunque no haya pruebas físicas (se puede pedir un peritaje psicológico, por ejemplo)... la última frase del artículo decía que en realidad el acoso sexual no es un delito sino una falta laboral y que se aplican sanciones desde una llamada de atención hasta una multa.
Bien. Perfecto. Hago frente al miedo que me invade y al qué dirán (que en Lima es muy fuerte), me sobrepongo del desprecio de la gente de mi trabajo y denuncio al agresor (que probablemente sea mi jefe y tiene poder sobre mí y me puede hacer la vida a cuadritos en el trabajo si me quedo) y lo que obtiene el infractor es una reprimenda en plan de "ya sabemos que eres acosador, eh, que no se vuelva a repetir". Gran logro de la justicia, gran beneficio que le dan a la pobre víctima de acoso. ¿Quieren más denuncias? Con esa perspectiva, esperen sentados. Yo, si sufriera acoso, dudo que denunciase en estas condiciones.
Qué se puede esperar de un país que hasta hace no mucho tenía una ley increible: si el violador se casaba con la víctima ya no era castigado. Todo sea por salvar el "honor" de la chica. Uffff.



3 comentarios:
Como bien dices, poco castigo parece.
Lo de la antigua ley de violación me parece increíble.
Saludos.
Dios...me quede asi medio dura con lo ultimo. Con todo... yo iba a salir con lo del acoso y como muchas veces se usa y se pasa de largo y todo se vuelve causa de juicio...pero el castigo...se pasaron. Si fuera la mujer la acosadora, seguro que seria mas fuerte. Por empezar el castigo social es seguramente mucho peor.
Nada mejor que estar casada con el tipo que te violo. Eso es vida............
Sí, es terrible. Cuando me lo contaron yo también me quedé a cuadritos. Pero me dijeron que eran otras épocas, que ya se quitó. Pero en algunas cosas como estas la sociedad peruana es bastante conservadora (o reaccionaria): si denuncias violación no falta quien te mira con cara de "que hiciste para provocarlo".
El tema se ha puesto ahora de "moda" (si se puede decir así) por la acusación de intento de violación que ha recibido el ex-presidente Alejandro Toledo. El uso político de la noticia ha ensombrecido la verdadera cuestión: si hubo o no violación. Está entre los que dicen que como el tipo acostumbra a irse de juergas y beber a saco es culpable (vaya prueba!) y los que se quedan en que lo están usando como bluff para tapar lios del gobierno y por tanto es inocente. La verdad y la justicia, poco importan.
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