Una historia vieja...

La verdad es que hace días que vengo pensando en alguna historia jugosa que ofrecerle a mis amables lectores. La semana pasada fue no sólo un poco monótona, sino que además los típicos problemas laborales me dejaron un poco baja la moral. La cuestión era qué escribir.

La única buena historia que se me ocurre en este momento sucedió cuando hace un par de meses decidimos finalmente R. y yo instalar internet en casa. Llamada a Telefónica, contratar el servicio por teléfono, dos días después vienen los técnicos (de una empresa contratada por Telefónica). Lo de siempre: por teléfono parece que te dicen una cosa, en persona otra totalmente diferente. Llamadas a Telefónica para reconfirmar si es verdad que aunque habíamos pedido internet para dos máquinas sólo van a instalarlo en una. Sí, señor, es verdad. Enfado mayúsculo. Claro, los pobres técnicos no tenían la culpa, pero el enfado no era con ellos... hasta que veinte minutos después de que comenzara el lío a uno se le ocurre decir, criticando a Telefónica, "estos españoles..." R. responde enseguida: "cuidado" pero yo ya no me hice esperar: "salga de mi casa, inmediatamente". Ni siquiera quise bajar a abrirle la puerta. Asi que tuvo que abrirle R. Quedaron en la casa dos de los técnicos, muertos de la impresión, con miedo de que a ellos también les echaran de la casa, diciendo que no tienen nada contra los españoles...

Llevo en el Perú unos cuatro años. He adquirido muchas de las palabras típicas de aquí, pero he tratado de mantener a toda costa mi española pronunciación de las "s" y las "c", con lo que dos minutos después de haber comenzado a hablar conmigo se nota enseguida que no soy de acá. ¿De verdad alguna gente no se dan cuenta, o su racismo y xenofobia supera sus buenos modales?

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Tusitala hay que entender a estos subcontratados de Timofónica, estarán tan explotados y quemados en su trabajo y de haber visto tantos Timofónicos aunque vengan en banda ancha, que de xenofobia y racismo tendran un buen fondo.
Timofónica roba en España, Perú ,Argentina.. y en donde narices les plazca.
Timofónica y sus filiales (véase Atento) explotan y exprimen a sus trabajadores.
Timofónica apunta, Atento dispara
¡Readmisión para Angel Luis!
CGT en lucha.

tusitala dijo...

Coincido contigo en la crítica a la explotación que sufren muchos trabajadores, sobre todo los que trabajan en "services" o filiales.

Ser una empresa grande, con poder y en muchos casos monopolio dentro de su sector, permite a Telefónica abusar de su situación.

Todo eso es censurable. La crítica es aceptable, pero manteniendo los buenos modales, siempre.

Chiquilín de Bachín dijo...

Respondiendo a la pregunta del final del post, creo menos en la primera opción que en la segunda. Pero no haga mucho caso a mi misantropía.

Se ve que Telecómica hace sus deberes a ambos lados del Atlántico.

Chiquilín de Bachín dijo...

De hecho, un caso de simétrica xenofobia al revés, aquí: http://bachin.blogspot.com/2006/03/here-comes-sun.html

Se ve que es un mal universal.

tusitala dijo...

Chiquilín:
A tu "amiga" H. le dediqué este post

http://un-espejismo.blogspot.com/2006/03/de-paseo-por-la-red.html

Y es que se me había hecho un poco tarde para ponerte un comentario, pero la verdad es que con esa historia ganaste una nueva visitante frecuente de tu blog.

Sobre tu misantropía, no sólo sí creo que debo hacerle caso, sino que también está muy cerca de la mia, puesto que la pregunta era retórica y yo también creo que es más el poder de la segunda opción que de la primera.

Lástima no sólo que los xenófobos abundan, sino que también nos dan a los demás excusas para llenar blogs.

Chiquilín de Bachín dijo...

No había leído el post.

Muy interesante.

Con respecto a los xenófobos, no es una lástima que nos den tema para escribir posts ¡Debemos estarles agradecidos! :-p