Hoy estaba pensando en escribir. Debe ser que necesito exteriorizar de alguna manera las cuatro cosas que dan vueltas en mi cabeza. Porque de eso se trata. Parece que siempre hay tres o cuatro cosas dando vueltas y vueltas en mi cabeza y que hasta que no las "suelto" no me las quito de encima y me van hundiendo más y más con ellas.
Sí, por aquí también somos ciclotímicos y estamos en ciclo bajo. Cada cierto tiempo lo noto, algunas veces más fuerte, otras más suave. Esta vez parece suave, pero no hay que confiarse. Se puede ir haciendo más fuerte de a poquitos. Debe ser que es fin de mes, que estoy de "vacaciones forzosas" y que siento mi propia impotencia de salir del círculo o de contribuir en algo a mejorar la situación. Se junta con la casa, que se me cae encima cada cierto tiempo, porque no me gusta, la ignoro, la quiero ignorar y sacarla de mi mente y no puedo, al poco tiempo me reclama "mira como estoy, así me tienes". Y así, de a poquitos, mi mundo chiquito se hace un mundo enorme e inabarcable, con el que sola no puedo. Bueno, pues así estamos. Y digo que debe ser flojito porque todavía no me ha dado mi insomnio intermitente que me pega a la silla a ver televisión horas y horas aunque no den nada, aunque den lo que den y sea horroroso. A esa silla de la que solo me levanto cuando se hacen las cinco de la mañana y el presagio de la aurora hace cantar a los pajaritos. Ahí es cuando me pregunto "¿y yo que hago aquí levantada?" y voy a dormir un rato, para levantarme peor porque el insomnio me hace sentir mas jodida e impotente, y además más cansada.
Bueno, así es. A medida que escribo las palabras se encadenan hacia el lado más deprimente. Quería, esa era mi primera intención, hacer un post alegre, esperanzado. Tenía cosas en la cabeza que quería escribir y cuando me pongo a escribirlas acabo yendo por otro lado distinto al que pensé. Me pasa también cuando dicto. Además de ciclotímica, soy "dispersa", como decía mi padre.
Yo iba a que al final sé que el único límite a mi propio desarrollo soy yo misma. Me lo decía mi madre desde chica, pero yo no la quería escuchar. Me lo repite R. cada cierto tiempo. No es que no lo sepa, es que no lo quiero afrontar.
Verán: Tengo perspectivas de encontrar trabajo para el año que viene. Casi me han dicho que si paso el "examen" (que es una clase magistral de evaluación) el trabajo es mío. Solo tengo que ponerme a ello. Ese es el problema. Ahí es cuando ya lo tengo al alcance de la mano y me deprimo, me siento pésimo, vagueo y divago y me autoescudo en que estoy "cansada" para no hacer lo que tengo que hacer. Creo que tengo miedo al éxito. Y más fácil no lo podía tener. Sé que puedo hacerlo. Está al alcance de mi mano y dentro de mis capacidades. Tengo además el material necesario para prepararme, y el compromiso de R. de ayudarme y resolver mis dudas (¡¡¡qué mejor que tener el profesor en tu propia casa!!!) Y yo, dale, aquí estoy escribiendo ésto en lugar de avanzar con lo que me daría opciones de salir del círculo vicioso.
P.D.: Ven, ya lo intuía yo hace unos cuantos post. Este blog es deprimente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario