Es muy lindo que tenga su blog y trate de transmitir su espíritu a todas las personas del mundo.
Pero ayer yo también recibí un gran premio. Mi premio es a la amistad. Para mí vale tanto como el otro. En un momento en que estaba un poco deprimida, no estaba segura de a dónde iba este blog e incluso en estas "páginas" había dejado ver que no me sentía bien y que no sabía en qué iba a acabar. Transmitía las mismas dudas que surgen a todos en la vida: quién eres y qué estás haciendo aquí.
Este premio me ha llevado a pensar en algo importante: para el blog, como para la vida, desde mi punto de vista, lo fundamental es regirse por dos principios. Uno es la integridad, ser tú mismo. El otro es la solidaridad. Son las dos cosas que creo que merecen la pena y las transmito en todo aquello que hago. Aunque en Internet no predomina ninguna de las dos, también creo que es fundamental. Allá los que no lo aplican.
Creo que son estas dos cosas tan importantes las que me han llevado a merecer este premio. Y me hace sentir muy feliz y orgullosa, porque para alguien ahí fuera también son importantes. Y su nombre es Paula.
Yo debería transmitir este premio a aquellos que me han marcado. Definitivamente, le quiero devolver el detalle a Paula, porque me hizo pensar y en estos días ha tenido detalles maravillosos conmigo. A Marian, porque tenemos tantas cosas en común, que se revelan cuando nos escribimos. A Laura, por nuestra amistad dentro y fuera de internet. A Silvana, Delfina y Sabrina , con las que comparto una pasión. Y... no tengo gran cantidad de amigos en la red. Tampoco fuera de la red. Pero generalmente leo varios blogs. Y a todos los considero "amigos" -para todos ellos este premio, también-. Hay algo en leerse que acerca a las personas. Algunos de ellos, están a la derecha. Otros, los tengo que ir incorporando. Más trabajo!!!



5 comentarios:
Gracias Doña! Le agradezco...no voy a dar discurso porque sino..digo pavadas.
La integridad y la solidaridad es lo que anda escaceando por el mundo entero.... Humildad habria que agregar...
Agradezcole el premio, y es obvio que se retribuye...la buena onda es mutua.
Mmmm... humildad... sí, pero aquí en Perú humildad se acaba confundiendo a veces con conformismo o con aguantar tu situación en la vida con resignación... me recuerda a un trabajo que hicimos en colegios hace algunos años. Era una lectura de un texto, un cuento de un genial escritor peruano, José María Arguedas. El cuento se llama El sueño del Pongo, que trata de un trabajador de hacienda que es maltratado por el empleador hasta que un día el trabajador le retribuye contándole un sueño. En el sueño, las tornas se vuelven, poniéndose el pongo por encima del empleador. Comentando con los alumnos el cuento, rescataban del Pongo -el trabajador- su "humildad". Eso me dejó un poco marcada: el valor de la humildad en tanto significa el aguante de las porquerías que te puedan hacer en la vida y si respondes está mal. Definitivamente no es eso lo que yo entiendo por humildad.
Si usté se refiere a que sobra 3en el mundo la soberbia y altanería, esoy de acuerdo, completamente.
Bueno, yo sí tengo que decirte pavadas varias.
- Me emocionó hasta la médula que te hiciera sentir bien el premio. Y tienes razón, a Marian y a ti me encanta leerlas porque son muy ¿cómo decirlo? Muy ¿transparentes? Coño, no encuentro la palabra. Las conozco hace poco, pero son visita obligada.
Felicidades por el cambio en el fondo de pantalla. Primero por la conciencia ecológica y segundo porque se ve más bonito.
Y por último, la humildad, al menos acá está ligada a pobreza más que nada: la choza humilde, las ropas humildes. Aunque también acostumbran hacer chistes acerca de la "humildad" de los argentinos, que no tiene que ver con pobreza, sino con que presumimos lo que nos ha sido dado: inteligencia, belleza, don de gentes... JA JA JA!
Conciencia ecológica, por supuesto!!! Ahora ya no pasa un minuto en que no esté pensando en ecología. Leo blogs de reciclaje, trato de ahorrar y de desperdiciar menos.
Humildad=pobreza. Sí, es cierto. En ese caso, desterremos la humildad del mundo.
Me dan ganas de llorar. Yo también pienso mucho en tratar de reciclar y no gastar, sobre todo agua, ¡POR DIOS! siento que me tiran de los pelos de la cola cuando veo que están desperdiciando agua. Lo malo es que en casa creo que me odian por eso, porque ando todo el día diciéndole a los demás: no uses tantas bolsas, bañamos a Sabri en su tinita, así no gastamos tanta agua ni gas como gastamos cuando se baña con uno de nosotros, apaga la luz, tapa la olla para cocinar. Y bueno, no sé si sea obsesivo o no, pero es lo menos que puedo hacer por este planeta, al cual amo con toda mi alma.
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