Definitivamente yo tengo algo de masoquista.
Hay una especie de atracción irracional hacia leer aquellas cosas que me producen una repulsión exagerada desde el inicio. Y con cara de horror cierro mis ojitos y ladeo la cabeza con un ruido tipo Aishssss! Y sigo leyendo.
R. me mira desde el escritorio. Si no digo nada, en seguida me pregunta que fue lo que leí. Sabe en el fondo que tengo unas ganas locas de compartirlo, aunque eso suponga que lo interrumpo en su trabajo (lo que tanto le fastidia). Creo que ya empieza a comprenderme. La que todavía no me comprendo del todo soy yo.
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2 comentarios:
que leiste?
El blog de una amiga tuya, Ciega a citas.
Aún no entiendo a esas personas que creen que elegir novio es como buscar un vestido... "No hay muchos disponibles, en la tienda he visto tres, ninguno me convence pero tengo que quedarme con alguno... Tal vez si lo cambio un poquito, le quito los lazos y le recorto el vuelo..." Exactamente igual!!!
Si a eso le añades que leí el artículo sobre los españoles ladrones del oro del Perú, ayer tuve un día de lecturas difíciles. Pero vió? igual me lo leí todito.
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