Pásame la botella...

La verdad es que hace varios días que estaba un poco preocupada por la situación del país. Parece que entre la espera por el debate presidencial y la inminente salida del gobierno, los temas por comentar en esta mi bitácora personal se diluyen en el aire. Y como veo que los temas personales no le gustan demasiado a la audiencia, que no dice nada, pues hace días que estoy con la sensación horrible de querer escribir y no tener de qué. La verdad es que el incidente de la imprenta y los Intis no me parecía suficiente para hacer un buen comentario. Ya estaba dándome por vencida (ni siquiera estoy leyendo los periódicos) cuando me llega al correo una noticia que llama poderosamente mi atención: "Dolor de columna. Quítenle la botella" se titula. Es una columna de opinion (desgraciadamente sólo será visible sin suscripción durante el día de hoy) que trata del último bochornoso incidente internacional en el que se ha visto envuelto este gobierno. El último porque ocurrió hace dos días, no porque perdamos la esperanza de que pueda alzar el listón del ridículo internacional antes de que suene el pitido final.

Bien, el suceso en cuestión, que paso a contar con detalle para que no se pierdan ni una nota de lo acontecido, acaeció en el aeropuerto de Málaga, cuando después de un viaje turístico por Mijas, Marbella, Fuengirola etc, los diplomáticos peruanos tomaron el autobús rumbo al avión que los iba a traer de regreso a la realidad, ups, digo, a Lima. Para superar el trago amargo, se dedicaron a beber antes del viaje, brindando por el éxito de sus gestiones en España (sic). Bien, debe ser que el funcionario de Protocolo de la Cancillería peruana no sabe que no se puede subir borracho a un avión (más bien, debe ser que esa norma es sólo para los comunes mortales y no para los diplomáticos), porque llevaban todos una melopea de cuidado. Despertado de su sopor producto de la sustancia ingerida, el mencionado funcionario decidió continuar la juerga como si de un Karaoke se tratara, cantando "Pásame la botella... voy a brindar en nombre de ella", haciendo reír a toda la comitiva, que incluía varios periodistas peruanos. Para rematar la situación bochornosa, llegados al aeropuerto otro miembro de la comitiva exclamó: "allí va el avión parrandero", pareciendo mostrar que estos viajes presidenciales más que de trabajo son de divertimento total.

Para aquellos que no están informados del carácter del presidente de este país, una de sus prácticas que se ha hecho rutinaria durante su mandato, es el uso del avión presidencial para viajar a un lindo balneario de vacaciones con su esposa, hecho que se repetía cada vez que ha habido un puente, vacaciones o un tiempito en su ajetreada agenda (?). La otra noticia que me viene a la memoria fue cuando lo vieron al presidente tomando whisky en las rocas y sirviendose el hielo de la hielera con las manos.

No debería sorprenderme, en este país siempre salta algo escandaloso de lo que hablar, sobre todo en el plano internacional. No se preocupen, que pronto habrá más.

1 comentario:

tusitala dijo...

Las fotos de la pareja presidencial peruana con los Reyes de España son una cosa memorable, memorable...