Happy Birthday, sis.

Más vale tarde...

Con retraso, como siempre. Feliz cumple, Egócrata.

Crónica de espectáculos

Ayer fui al teatro. Perdón, al Ballet. A ver "El lago de los cisnes". Hacía siglos que no iba al ballet. Desde que mi hermana practicaba ballet y soñaba con ser "prima ballerina". Una amiga me había insistido en que conocía a uno de los "extras" que aparecían en escena: al parecer el personaje en cuestión sólamente aparecía parado en una esquina y no hacía nada más en todo el ballet, pero ya es algo. Como no puede ser de otra forma, llegamos tarde. Yo estaba esperando a la hora acordada en la esquina acordada, pero mi amiga no llegó al sitio donde habíamos quedado hasta la misma hora en que comenzaba el ballet: 6:30 pm. Media hora en taxi a todo correr para tratar de llegar, entramos pensando en que nos habíamos perdido la aparición estelar de su amigo en escena. Por cierto, nos faltó decoro: entramos haciendo un escándalo! También estaba mal la organización del teatro, que nos permitió entrar empezada la obra y ni siquiera nos hizo esperar un momento un poco más oportuno. Vale que fuimos a "gallinero" (aquí lo llaman "cazuela"), pero igual. Resumen: muchos niños (incluida una nenita pequeña, de unos 5 años, que se creía cisne y levantaba los brazos como bailarina delante de nuestra mirada) aunque el teatro no estaba lleno. Más bien, medio aforo. Presentación de pareja de bailarines rusos en los papeles principales. Pareja porque son dos y pareja porque están felizmente casados. Ella, estuvo inmensa, él, pecó de un par de defectos en la recepción de alguno de los saltos que ensombrecieron su performance. El "pas de quatre" estuvo perfecto. Una cosa ¿por qué le añadieron un "prólogo" y "epílogo" para que se entienda la obra? Bueno, el prólogo me lo perdí, pero no estoy segura de que "enmendarle la plana" a Tchaikovsky sea adecuado.

Crónica de sucesos

5:00 am. Auto a toda velocidad me despierta. Crash! 4x4 manejada por chiquillos ebrios en madrugada del sábado a domingo se estampa contra un taxi con pasajero que giraba en la esquina. Servidora llama inmediatamente al Serenazgo (dizque policía "municipal": en realidad están adscritos al distrito) quien acude presuroso a la llamada. Por lo menos, responden rápido cuando se les llama. El taxista salía de su coche y los chicos de la 4x4 le decian: "estas bien, estas bien". Pero el taxista se quejaba. R., a mi lado, le oyó decir "¿y mi pasajero?". Hoy en la mañana nos enteramos del resultado: taxista herido y pasajero fallecido. El fallecido era un chico joven, de 23 años, que vive por la zona.

Anoche salí y volví en taxi. No eran las 5 de la mañana, pero igual. Empiezo a dudar que a uno le "llegue la hora". Creo que más bien la vida es como una lotería en la que una madrugada puede salir tu número. Estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. Nada más.

Blogger

La verdad es que no me adapto a la nueva versión de Blogger. Tuve que modificar otra vez la plantilla porque todas las tildes habían quedado mal y no sabía cual era el problema hasta que pensé en la plantilla.

Ahora, no entiendo bien lo de subir fotos. ¿por qué no se amplía al hacer clic?

Por lo menos ahora el proceso de publicación va mejor, porque antes los archivos largos los tenía que publicar fraccionados en cuatro o cinco partes, porque si no no me dejaba subirlos.

Que vaina esto de no saber bien de computadoras!

el viaje

La verdad es que contar las cosas del viaje me da un poco de pereza. Demasiado que contar y no sé bien en que orden poner las cosas. En principio me habían dicho algunas cosas negativas, pero mi expectativa seguía intacta. Demasiados años siendo la ciudad de mis sueños para que me quiten la ilusión de golpe. Nacho en un comentario a este mismo blog decía que le recordaba al Madrid de los 80 y que se notaba el atraso en la ciudad. Mi padre, por messenger, me decía que "es una ciudad sin personalidad". A mi no me pareció ni una cosa ni la otra. Claro, que yo no vivo en Madrid, sino que hace 5 años que vivo en Lima, donde verdaderamente se "nota" el atraso y a la que le falta "personalidad". Bueno, no, me corrijo, a Lima no le falta personalidad, pero tiene una personalidad muy (¿cual es la palabra?) esquiva con el que vive aquí. Por supuesto, los problemas con la aerolinea los dejaremos para otro post (si me animo). Iremos directos al grano.

Bueno, Bs. As. me pareció formidable, imponente, magnífica. Superó con creces mis expectativas más alagüeñas. Si antes estaba enamorada de una fantasía, ahora estoy enamorada de una realidad. Dos horas después de desembarcar le decía a R. ¿y si nos quedamos a vivir aquí?

No creo que pueda contar con todos los detalles los 28 días de visita a Bs. As., así que resumiré lo mejor y lo peor de la estadía.

¿Que es lo mejor de Bs. As.?

  • Por supuesto, la vida cultural. Museos (incluso gratuitos) para recorrer, conciertos al aire libre (aunque no estuve en ninguno), librerías hasta el cansancio (de esas si que recorrimos con gusto, y lo mejor: la cafetería dentro de la librería para tomarte el cafe con el libro en la mano y revisarlo bien antes de comprar), teatros... variedad para escoger. Aunque nuestro tiempo era limitado y nuestro presupuesto también. Pero el hecho de contar con esa gran oferta ya convierte a Bs. As. en una gran ciudad.
  • Los parques. Palermo, Costanera Sur, Centenario, Botánico... grandes pulmones verdes de la ciudad lindísimos para recorrer, pasear, disfrutar.
  • El transporte. Aunque tiene sus pequeños inconvenientes, la oferta es mucho más amplia que en Lima y eso es de agradecer. Por ejemplo, el tren. Tomamos la línea Mitre para ir al Tigre. Aunque dicen que esa es la mejor, que hay otras que no están tan bien, a mí me pareció estupendo el tren, cómodo, rápido y barato. El colectivo, que te conecta casi con cualquier punto de la ciudad y no tiene nada que ver con las combis, couster y micros de Lima, que son de película de terror. Por supuesto que el tema del sencillo para pagar el boleto del colectivo era algo negativo, una pequeña sombra, pero la verdad es que funciona bien. El subte también está bien, aunque no lo usé mucho porque no quedaba tan cerca de casa. Y por supuesto el tema de que aún no haya una línea que corte todas las demás (salvo en el centro de la ciudad) es un gran problema: hay que ir hacia el centro para luego cambiar de dirección. En Lima, subte no hay y el tren eléctrico además de ser un enorme gasto de plata para una ciudad como ésta, tiene aún que implementarse (los limeños llevan esperando desde el primer gobierno de Alan, así que están acostumbrados a esperar). Bueno, que con las comparaciones me desvío mucho del tema.
  • Los cafés. Nueva comparación: Lima no tiene apenas vida de cafés. Hay pocos, caros y el café no es bueno. Hay un montón de "Fuentes de Soda" (como llaman aquí a los lugarcitos para tomar algo en la tarde) que te sirven café en polvo con leche evaporada. Puaj. Claro que hay algunos cafés buenos, como el afamadísimo Haití, pero tienes que irte hasta San Isidro o Miraflores para encontrar alguno. Y ya digo, caro y tampoco tan bueno. En Bs. As. los cafés abundan, con calidad y comodidad. Algo que extraño mucho de Madrid, que en Bs. As. se encuentra y aquí no. Para una amante del café como yo (iba a poner "cafetera", pero creo que se iba a entender otra cosa... jeje), una delicia.
  • Las calles. ¿He dicho que estoy enamorada de esa ciudad? La Recoleta y Chacarita. La estación de tren de Retiro.
  • Los vinos y los asados (por supuesto). Claro que a uno al final le acaba saliendo la carne por las orejas, pero no importa. Y los dulces... por supuesto los Alfajores Havanna. Mi perdición. Y el café con tres medias lunas. Ahí fue donde engordé tres kilos. No tengo ni idea de cómo voy a hacer para volverlos a bajar.
  • La familia y los amigos. Que no es, en absoluto, lo menos importante. De hecho era lo principal de la visita, ver gente. A muchos de ellos sólo pudimos verlos una vez, y se nos hizo muy breve. En gran medida fue por mi propia desorganización, ya que es la primera vez que hago un viaje en el que tengo que ver a tanta gente. Pero se cubrió casi en su totalidad a la gente que había que ver. Alguno siempre queda, para la próxima. Por supuesto la última semana se la reservaron varios para criticar por no haberlo hecho mejor, por no estar más tiempo...
  • Encontrar cosas para mi investigación en curso. Un lujo.


Lo curioso:

  • tenía que dejar un lugar para las curiosidades: los pasea-perros. Gran fenómeno dentro de la ciudad, ver a jóvenes que pasean una media de 10 perros. El gran problema: hay algunos que los atan a un árbol y se dedican a otra cosa. Vaya gracia de paseo. Pero me pareció una forma muy ingeniosa de ganar una buena plata.

Lo peor:

  • el clima: sol, lluvia, lluvia, sol. Inundaciones. Para eso no estábamos preparados. En Lima no llueve y ya había perdido la costumbre. Extrañaba ver llover, pero la verdad es que cuando estás de visita por una ciudad la lluvia es incomodísima. Sobre todo cuando la calle se empoza y está totalmente anegada, sin sitio para caminar. Lo único que podíamos hacer era aprovechar para ver museos esperando a que escampe.
  • Las moneditas para el colectivo. Sobre todo cuando los que viajan son dos, tener sencillo siempre en el bolsillo se convierte en un pequeño problema
  • las discusiones familiares. Algo para lo que tampoco estaba preparada. Sobre todo cuando terminan con el habitual "es que tú no vives aquí y no sabes nada de Bs. As." y el "es que yo tengo veinte años más que tú así que te callas, porque no sabes". Esos dos argumentos me persiguen en todas las discusiones: la nacionalidad y la edad. Me repatea.
  • lo que no pudimos ver y fotografiar por culpa de las obras: La Casa Rosada, El Teatro Colón, el Palacio de Justicia, Plaza Italia, la Iglesia San Ignacio de Loyola, la Manzana de las Luces, El Anfiteatro del Parque Centenario, el Ministerio de Educación y Cultura...
  • la aerolínea. De espanto.
  • Tener que volver en 2008 para poder ver el Museo de la Memoria. Nos quedamos con las ganas.


Los otros paseos:

  • Pinamar. Lindo, pero pituquísimo. Aguantamos dos días, nada más. Sin auto es muy incómodo. Y el ambiente tan "pijo" no encaja con nosotros.
  • Bahía Blanca. Para visitar a una amiga. Todos decían "¿Por qué se van a Bahía Blanca, que no hay nada para ver? Mejor Mar del Plata". Bueno, la verdad es que nuestra amiga se esforzó mucho por llevarnos a conocer sitios y pasear y para que compensara la visita. Por supuesto, Sierra de la Ventana no podía faltar. Algo de turismo rural para amenizar.

Apretado resumen para tan fantástico viaje. Cuando vayan apareciendo las fotos, más.

"La" foto que no se comió el USB

Y es que "las" es mucho pedir... Ante la solicitud, no diré de "todos" mis lectores sino de uno en específico, pondré "la" foto. Y contaré la historia de la foto, para que se entienda en su contexto, claro. Lamento, Chiquilín, que no responda a las expectativas que usté se ha hecho. Es lo que hay. Las fotos de la visita están en anticuadísimos rollos de película que hay que ir a revelar, cuando el tiempo y el presupuesto nos lo permitan.



Bueno, ahora la historia de la foto:



Resulta que nos hospedamos en casa de mi tía. Y por supuesto hubo sesión de fotos antiguas. Y entre ellas aparecieron dos de mi mamá con lindo retoño. Así que R. dijo que había que escanearlas para traernoslas a Lima. Por supuesto que mi tía no tiene computadora (mucho menos scaner, claro) y por lo tanto tuvimos que buscar una casa de fotocopias en la que nos escanearan las fotos. 4 pesos por foto (menos mal que eran dos). Y solo llegó una. La rabia que me dio el incidente me dejó bloqueada unos días y sin querer pensarlo, pero ante el reclamo voy a tratar de superar la pérdida y pasar página.



He aquí la foto que queda:




A la izquierda, mi prima D., a la derecha, mi madre. En el centro-abajo, moi. Lugar: el parque del Retiro, Madrid.

De vuelta a la cruda realidad...

Y el regreso me ha pegado fuerte en la cara: mi suegro en el hospital, mi "perrito" parece otro distinto y también está malito, la bombilla del baño no funciona, durante un rato no encontrabamos una papelera, unas fotos que traiamos en el USB no aparecen y hay que deshacer la maleta para ver qué más desastres encuentro... Me siento como si aún no me hubiera despertado, o como si me hubiera despertado a medias. Tengo mucho que contar, pero tendre que organizar mis ideas. Primero, lo primero. Ir a ver a mi suegro. Ya contaré...
CERRADO POR VACACIONES
DEL 08 DE FEBRERO AL 08 DE MARZO

Carnaval....

Con esto del viaje, los preparativos (renovar mi pasaporte, suerte que me di cuenta a tiempo), contactar con mi familia, etc. no me había dado cuenta: voy a poder librarme este año de una de las tradiciones que más odio en Perú: Carnavales.

La tontería es que en carnaval hay libertad para tirar globos de agua por la ventana con la fantástica intención de mojar al que pase por debajo. Algunos se conforman con mojar a los amigos, pero los crios más necios les gusta mojar a aquellos que no conocen, mucho mejor si van bien arregladitos para ir a algún sitio. O por ejemplo, mojar al cartero mientras trabaja!... Desde aquí siento ya la diversión (noten, por favor, el tono irónico).

Me contaron que al principio era sólo los fines de semana, que luego se alargó a todo el mes de Febrero, y que ahora algunos hasta comienzan la última semana de enero. Que haga calor no es excusa!

Esta mañana, ya vi un globo sin explotar en el suelo, y recordé que se acerca Carnaval. El júbilo corre por mis venas. Aaaaarrrr!

Todavia no viajo...

... pero ya estoy histérica. Me quedan aun diez dias para volar y los nervios me consumen. Viajar es lindo, pero que estrés.

Me encontrarán...

... paseando por Nuñez o por Palermo, ensimismada en frente de la casa de Pedro Goyena donde jugabamos a recoger las hojas de la azotea y bajarlas al primer piso con ayuda de una polea hasta que la cesta se volcó y todas las hojas cayeron como cascada tres pisos abajo, rompiendo la dieta con provoleta y alfajores Havanna, ...

Allí me encontrarán.

... que veinte años no es nada

Ahora ya es definitivo. Sí, hay novedades. Hoy compramos los billetes de avión y eso para mí significa que es un hecho, una realidad. El sueño se materializa. Veinte años después vuelvo a la ciudad de mis anhelos. Mis recuerdos son vagos y la verdad es que idolatro esa ciudad basada en emociones y afectos más que en algo palpable... no sé si eso lo hace menos real. Yo creo que no. Mi padre al enterarse me dijo "es una ciudad horrible". No creo que más fea y destartalada que Lima. No sólo no lo creo, sino que sin verla puedo asegurar que no... Lima sigue siendo la "Lima la horrible" de Sebastián Salazar Bondy, aunque algunas esquinas, algunas casas, algunos parques recuerden la grandeza de la ciudad que fue, con esos resabios a gloria del pasado que me gustan de Lima. Me estoy desviando...

Lo dicho, que R. y yo nos vamos el 8 de febrero y volveremos el 8 de marzo. Todo un mes... ¡¡¡¡Finalmente vacaciones!!!! Ya podremos contar cosas a la vuelta.

Desaparición y novedades...

Reconozco (ya me ha reclamado alguno de mis asiduos lectores) que he estado desaparecida. Las razones, las de siempre: poco que escribir y algo que me tenía más ocupada que de costumbre... Se llama "vicio". Y es que lo reconozco, cual púber, Tusitala es fanática de los videojuegos. Llevaba algo así como mes y medio sin jugar videojuegos (para mi todo un record) hasta que me convencieron para entrar en Travian. Y allí estamos, conectados al Travian más de la cuenta. Perdiendo tiempo. Cosas de los vicios.

Sobre lo de poco que escribir, bueno, el año ha empezado flojito, hace un calor excesivo y mi mente está medio amodorrada por culpa de la humedad. Pero se presentan novedades, pronto, pronto... Cuando tenga todo claro, cuando sea algo más que un deseo a medio realizar, les haré saber.

Haciendo (o tirando) dedo...

Siempre he considerado una buena medida la de mejorar las relaciones con el vecino país del sur, osea Chile. Las relaciones con Chile habían empeorado mucho con el anterior gobierno (el de Toledo) y hacía falta poner orden en nuestra política exterior para mejorar ese aspecto. Pero esto ya clama al cielo!

Vamos, vamos... es cierto que Perú es un país pobre, que Alan García ha dicho desde que llegó al poder que lo principal es ahorrar en gastos innecesarios (tanto que dio una medida por la que todos los documentos oficiales se deben imprimir en blanco y negro, por ejemplo) pero es que lo de pedirle a Bachelet que ya que pasa por aquí lleve en su avión a Alan García a la toma de mando de Correa en Ecuador es demasiado. Ser pobres no es lo mismo que ser roñosos, creo yo.

Todo pasa porque Alejandro Toledo exageraba con sus viajecitos en el avión presidencial, yendo y viniendo todo el tiempo (incluso para sus vacaciones, fines de semana en Punta Sal, etc.) y Alan García decidió que para comenzar con la austeridad él pensaba viajar en linea comercial. Todo un problema de seguridad (entre otras cosas), pero así se las gasta el nuevo presidente. Así que viendo el panorama, Bachelet invitó a Alan a viajar en su avión. Todos los periódicos se han hecho eco del asunto, para aumentar la vergüenza pública.

El humorista Heduardo, en su sección Heduardicidios de Perú21 esta mañana lo relataba así:



Ya pues, no hagan roche.

Feliz "Año del Deber Ciudadano"

Hay una tradición en este país que me parece por decir poco "pintoresca". Es la de ponerle un membrete al año, un sobrenombre, una frase bonita (?) que pueda ir en las cartas y documentos oficiales junto a la fecha para dar realce al mismo y para recordar algo durante todo el año... Así salen: 2006, "Año de la consolidación democrática", el 2005 fue el "Año de la Infraestructura para la Integración", el 2004 “Año del Estado de Derecho y de la Gobernabilidad Democrática”, el 2003 "Año De Los Derechos De La Persona Con Discapacidad Y Del Centenario Del Nacimiento De Jorge Basadre Grohmann" y así... Vamos, que se pasan el tiempo en el Congreso votando por un nombre rimbombante para poner en todos los encabezados de documentos públicos... Y yo me pregunto si no tienen otra cosa en la que perder el tiempo.

Bueno, pues este "Año del Deber Ciudadano" empieza con el mismo tema candente con que terminó el anterior: el gobierno (que como no esta dentro de los "ciudadanos" no piensa cumplir con su "deber"), ha decidido que por qué va a hacer caso a la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el tema de indemnizaciones a los familiares y heridos en la masacre que hubo en el penal de Castro Castro. Total, si son senderistas o familiares de senderistas y de esa manera el Estado va a estar colaborando con el terrorismo...

Vamos, digo yo, ¿por qué? Se me ocurren algunas ideas: que todos tienen igual derecho ante la ley (incluidos los terroristas, aunque a algunos les pese), que estar incluidos en el ámbito internacional requiere de aceptar los compromisos y las resoluciones de la Corte Interamericana, que el Estado no puede decidir a qué tribunal hace caso y a cual no... vamos, que se va a poner de moda que la resolución judicial que no me gusta no la acato!

Me parecieron fascinantes las declaraciones del Jefe de Estado diciendo que "Resulta indignante para la población que con una cierta facilidad de análisis un tribunal haya llegado a esta conclusión que lastima al Perú que fue víctima de la insania, de la forma diabólica de acción de esta secta (Sendero Luminoso)..." (¿indignante? ¿resulta indignante?... a mi lo que me indigna es el descaro del gobierno que no quiere aceptar la responsabilidad del Estado en el Conflicto Armado Interno, más cuando fue el propio Alan García jefe de Estado durante 5 de los 20 años que duró el conflicto y uno de los responsables del mismo). También dijo esta lindeza: "No cuenten conmigo para ir a eso (un acto público de reivindicación). De ninguna manera. Represento al pueblo del Perú y el pueblo del Perú de ninguna manera le rinde homenaje ni disculpa a una gente que desencadenó la peor carnicería de la historia de nuestra patria"...

Lo que hay que oir. Si así empezamos el año, que nos queda para los próximos 364 días? ¡Dame paciencia!

Los bebés fueron al doctor...

Esa es la razón de la ausencia... unos días sin máquinas y el mundo parece otra cosa. Es que hemos organizado nuestro mundo alrededor de estos pequeños cacharros: tarjeta de TV (nunca la vemos porque no hay cable y en señal abierta no hay nada que ver), DVD, Internet, trabajo, música... para todo. Se extrañaba estar sin computadora. Son "los bebés".

Feliz Navidad



Navidad: dos días corriendo de aquí para allá tratando de comprar regalos para todos (las cuentas, los presupuestos y la paciencia siempre acaba por ser poca y todo se desmanda con rapidez pasmosa), tres horas para envolver todos los regalitos (esta vez me esmeré, tratando de doblar en mil partes el scotch para que no se vea debajo del papel, tratando de que queden forma de bolsita, dobla que te dobla, y que poco arte tengo yo para las cosas de hacer con las manos) y luego, la pierna de chancho ("pata de cerdo", me corregía mi madre el otro día,... rellena con manzanas, pasas de uva y trocitos de hog dog, ponerla en el horno y voltearla cada media hora, echándole su agua por encimita para que no se seque... y qué miedo me dio cuando me fijé bien y la bandeja del horno no había entrado bien, estaba torcida por un lado y el chancho casi se cae... ya lo apagué y creo que nuevamente quedó bien, como el año pasado... o mejor, parece que el cuchillo entraba en la carne tan fácil, tan suave como si fuera mantequilla)

Por supuesto esta mañana (mientras envolvía los regalitos) aprovechamos para ver otra vez la película de siempre: It's a wonderful life! Y las lágrimas corrían por mi rostro como las otras quinientas veces que la he visto (y pasará igual las proximas quinientas o mil quinientas veces que vuelva a verla). Porque es Navidad y aunque no soy creyente, la Navidad forma parte de mi cultura y me gusta el árbol y la comida...

Lo que queda de día y de noche (si mi espalda que lleva dos días doliendo a morir después del esfuerzo me deja) ya me lo sé: les adelanto que será cena (felizmente desde hace unos años decidieron que se cena a eso de las diez, porque antes se cenaba a partir de las doce y hasta entonces uno moría de hambre y parecía que la hora no llegaba nunca), el reparto de regalos, los cohetes, el brindis... y por supuesto los infaltables chistes (generalmente malos) que caracterizan a la familia... de 18 personas.

Desde luego extraño los días de mamá, papá y dos hijitas reunidas alrededor de la mesa, langostinos para todos y mucho cava para celebrar,... mi madre siempre pasándose un poco la raya con el cava pero ¡por un día al año! (bueno, dos, porque Nochevieja siempre se repetía la escena)... extraño la tranquilidad y la sensación hogareña que da ser solo cuatro a la mesa, porque la multitud que somos ahora no da sensación de tranquilidad ni de, bueno, dejémoslo en "recogimiento".

Como sea, Feliz Día.

Color local

Si hubiera empezado este blog hace cinco años, todo serían anécdotas de las cosas típicas, típicas del Perú, que en su día me causaban sorpresa y hoy ni me hacen inmutar. Pero lo empecé cuando ya me sentía de vuelta de todo, cuando contar las cosas que se hacen aquí como hecho anecdótico y sorprendente es como contar con tono de novedad que ayer te lavaste los dientes.

Bueno, tratemos de contar como novedad que ayer (bueno, yo como siempre voy con un poco de retraso: antes de ayer) fui a una pollada. Y además, bailable. Debo explicar para los que no conocen los intríngulis del colorido repertorio de actividades sociales peruanas que una pollada es una fiesta que hace alguien (generalmente en su casa, pero eso puede variar) para recaudar fondos para un fin determinado (puede ser pintar la casa, acabar el segundo piso, viajar a Estados Unidos para ver si consigue otro trabajo, etc.). La plata se recauda, como imaginarán, vendiendo pollo (asado o frito). Unas cervecitas para animar y mucha música para que los amigos bailen.

Bueno, pues el viernes me invitaron a una de esas. En principio iba a ser parrillada, pero cuando llegamos mi amiga K. y yo a la casa de la chica, R., la parrillada se había acabado y quedó pollo. La finalidad no es comer, como imaginarán, sino divertirse un rato y colaborar, por lo tanto, lo mismo da.

R. es amiga de K. desde el colegio. Yo la había visto una vez. Como ya imaginarán, al resto no les conocía. Situación: K. y yo sentadas conversando y tomando cerveza (el vaso de cerveza es lo primero que cayó en mi mano), conversando. Los diversos invitados por ahí bailando, bebiendo o conversando. Finalmente alguien decide sacarnos a bailar a K. y a mí, y ahí los demás se animan y bailamos casi con todos los que había. El caso es que uno de ellos, mientras bailamos, comienza a darme conversación:
- ¿Y donde vives?
- En San Miguel
- Ah, entonces conoces la cevichería X (mi cara, que como ya he dicho en alguna ocasión, no miente, mostraba un no) ¿Como no vas a conocer la cevichería X? ¿Qué pasa, no te gusta el pescado?

(Ante semejante pregunta y sin querer seguir la conversación o darle más vueltas le pongo mi cara de "realmente, no mucho".)

- Ah. ¿Pero no te gusta ni siquiera frito?
- Para pescado frito mejor el ceviche. (Esta conversación realmente me está hartando)
- Y tú no eres de aquí ¿verdad?
(Y dale, insistiendo)
- No, soy española
- Ah, ¡¡¡¡¡con razón no te gusta el pescado!!!!

Munch



Nació el 12 de diciembre de 1863, buen motivo para recordarlo.