5:00 am. Auto a toda velocidad me despierta. Crash! 4x4 manejada por chiquillos ebrios en madrugada del sábado a domingo se estampa contra un taxi con pasajero que giraba en la esquina. Servidora llama inmediatamente al Serenazgo (dizque policía "municipal": en realidad están adscritos al distrito) quien acude presuroso a la llamada. Por lo menos, responden rápido cuando se les llama. El taxista salía de su coche y los chicos de la 4x4 le decian: "estas bien, estas bien". Pero el taxista se quejaba. R., a mi lado, le oyó decir "¿y mi pasajero?". Hoy en la mañana nos enteramos del resultado: taxista herido y pasajero fallecido. El fallecido era un chico joven, de 23 años, que vive por la zona.
Anoche salí y volví en taxi. No eran las 5 de la mañana, pero igual. Empiezo a dudar que a uno le "llegue la hora". Creo que más bien la vida es como una lotería en la que una madrugada puede salir tu número. Estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. Nada más.
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1 comentario:
En mexico es igual, lo digo por lo de los numeros de loteria, salen muchos...
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