Crónica de espectáculos

Ayer fui al teatro. Perdón, al Ballet. A ver "El lago de los cisnes". Hacía siglos que no iba al ballet. Desde que mi hermana practicaba ballet y soñaba con ser "prima ballerina". Una amiga me había insistido en que conocía a uno de los "extras" que aparecían en escena: al parecer el personaje en cuestión sólamente aparecía parado en una esquina y no hacía nada más en todo el ballet, pero ya es algo. Como no puede ser de otra forma, llegamos tarde. Yo estaba esperando a la hora acordada en la esquina acordada, pero mi amiga no llegó al sitio donde habíamos quedado hasta la misma hora en que comenzaba el ballet: 6:30 pm. Media hora en taxi a todo correr para tratar de llegar, entramos pensando en que nos habíamos perdido la aparición estelar de su amigo en escena. Por cierto, nos faltó decoro: entramos haciendo un escándalo! También estaba mal la organización del teatro, que nos permitió entrar empezada la obra y ni siquiera nos hizo esperar un momento un poco más oportuno. Vale que fuimos a "gallinero" (aquí lo llaman "cazuela"), pero igual. Resumen: muchos niños (incluida una nenita pequeña, de unos 5 años, que se creía cisne y levantaba los brazos como bailarina delante de nuestra mirada) aunque el teatro no estaba lleno. Más bien, medio aforo. Presentación de pareja de bailarines rusos en los papeles principales. Pareja porque son dos y pareja porque están felizmente casados. Ella, estuvo inmensa, él, pecó de un par de defectos en la recepción de alguno de los saltos que ensombrecieron su performance. El "pas de quatre" estuvo perfecto. Una cosa ¿por qué le añadieron un "prólogo" y "epílogo" para que se entienda la obra? Bueno, el prólogo me lo perdí, pero no estoy segura de que "enmendarle la plana" a Tchaikovsky sea adecuado.

No hay comentarios.: