Pap

Marian escribe en su blog sobre el tema del Papanicolau. Y yo quería contestar sobre mi último pap (hace más de tres años! soy lo peor, pero es que pudo conmigo, lo juro), pero la cosa fue tan, pero tan llamativa que daba para un post. Aquí va:

Aquí para cualquier consulta al médico tienes que esperar cola afuera del hospital a las cinco de la mañana (más tarde, la cola es tan larga que ya no tienes cita para ese día y tienes que volver al día siguiente a las cinco). Abren, por supuesto, a las nueve. Y tiene que estar el paciente para ser atendido en ventanilla (de locos! se supone que estas "enfermo" e igual tienes que esperar tu cola!). Siguiente paso: solicito hacer mi examen de mamas y pap. Bien, pague en caja. Pago. Me dicen que tengo que volver en la tarde, porque pese a todo la cola cuando llegué ya era larga y no quedaba espacio hasta la tarde. Al volver en la tarde, buscar el consultorio en el que me tocaba. Esperar hasta que llamen. Cuando me llaman, me atiende una enfermera que me dice que me desvista entera y me ponga la sabanita alrededor del cuerpo. Que me suba al coso ese y abra las piernas. Ahí estaba yo con las piernas abiertas, mientras la enfermera sale de la habitación. El médico, todavía yo no lo había visto. Recién mientras estaba tumbada esperando me doy cuenta que la habitación no tenía cuatro paredes, sino sólo tres. Las dos laterales y la que tenía la puerta. Del otro lado, una cortina separa el cubículo de un pasillo largo. Escucho al doctor que está con la paciente del cuarto del costado. Acaba con ella y parece gritar “Neeeeext”, porque en un momento lo tengo junto a mí. Me mete el cosito ese en mis partes íntimas, aguanto el tipo como puedo, porque ya sé que un pap es un pap. Y cuando yo pensaba que ya terminó y se acabó el calvario, me hace un tacto rectal! Ni me habían avisado de que el servicio incluía semejante cosa! Creo que no avisan para que la persona en cuestión no se eche para atrás antes de empezar. Lo hacen así, sin decirte nada. Y yo con el dedo ahí puesto para el despistaje de cáncer de colon. Acabado semejante susto (mientras el doctor, por supuesto, me decía “tranquila, tranquila” Tranquila mis pelotas!), me hace el chequeo de mamas. Parecía estar bien. Pero con el doctor ya termino. Dos minutos que demoró en hacer sus cosas y se fue para otro consultorio. Yo me imaginaba como era el doctor pasando por el pasillito y todas en posición detrás de la cortina, con las piernas abiertas esperando turno. El resultado, lo pides en unos días afuera!

Aunque al parecer mis mamas no tenían nada raro, yo pido una eco para cerciorarme. Al fin y al cabo, la cita era por la eco y no por otra cosa. De la eco recuerdo los pasillos, también tugurizado todo, éramos como un grupo de cinco o seis que nos juntaban en una salita y de ahí nos pasaban al sitio de la eco, una por vez (una se desnuda mientras aún están atendiendo a la anterior). No fue demasiado mal, casi ni recuerdo. Recuerdo a la chica tratando de explicarme lo que veíamos en el monitor y yo no entendía nada. Lo que me molestaba o me hacía sospechar era finalmente cumulitos de grasa. Nada raro.

Cuando volví a los diez días a recoger mis análisis (creo que fueron como diez días o más, ya mi mente ni se acuerda de esos detalles), me dicen que tengo que hablar con la enfermera en una ventanilla. La enfermera estaba sentada en la mesa junto a la ventanilla. Y todos los que esperábamos resultados haciendo cola desde la ventanilla hacia atrás. Me acerco para preguntar y tienes a tres personas detrás empujando para que te salgas de la ventanilla y recibir sus resultados, mientras la enfermera trata de explicarte qué son las siglas que aparecen en los resultados. El ruido y la falta de privacidad me mataron! Y el hecho de no poder preguntar cómodamente al doctor sobre mi caso.

Y si pasa algo? No sé. Pero ser tratada como una vaca en el matadero es lo peor que puede pasarte. Y mucho más con algo tan sensible como tu vagina.

7 comentarios:

Laureana dijo...

Tremendo espantoso, me da escalofríos de solo pensar. Esa es la única alternativa que tenés en materia de prestaciones médicas. En Argentina, aún con lo deficientes que son las obras sociales, tenés la opción de atenderte con un médico particular, en su consultorio o en los consultorios externos de los sanatorios, pero con UNO, que sea TU médico y no un señor pasando por una fila de mujeres de a una en una. Igual pasa con los pediatras, y con todas las especialidades. Y nada menos que para hacerse un PAP, dios mío! Pero bueno, ya pasó, hasta el año que viene no más!

tusitala dijo...

Pasó pero hace como tres años! Se supone que era en el lugar más indicado, que es el hospital especializado en enfermedades oncológicas. La creme de la creme en temas de cáncer.

El problema es no tener seguro médico. La sanidad pública es un desastre de colas y maltrato y la privada es un desastre de cómo sangrarte para extraerte toda tu plata. Lo único que más o menos parece que funciona es hablar con algún médico amigo tuyo o amigo de algún médico amigo. Si no tienes un amigo, estás frito!

¿cuento la de la clínica privada? Mi cuñado me contó que un amigo suyo llevó a su padre a una clínica privada porque estaba mal. Después de un tiempo, se acercaron al tipo para decirle que su padre requería de una operación urgente y que tenía que firmar el papel. El tipo insistió en ver a su padre antes de firmar la autorización. Le trataron de dar largas para no dejarle ver a su padre, pero finalmente no les quedó otra que dejarle. El padre ya había fallecido. No le dijeron nada para meterle la operación y cobrársela, claro!

De espanto!

Paula dijo...

El seguro social en México es así también: te atiende un médico que bien podría haber sido parido por una yegua porque de tratar a la gente como seres humanos, nada. En la farmacia nunca hay medicinas (o las esconden los mismos encargados, no sé si hagan negocio con ellas después).
Una amiga mía fue a parir al hospital de ginecoobstetricia (de las clìnicas del seguro social es de las que mejor fama tiene) y terminaron haciéndole cesárea. Mientras estuvo internada pescó una infección en la herida porque las condiciones de higiene de la habitación eran de lo peor (con decirte que en el baño había vidrios rotos tirados en el piso de la ducha) Pasó los 10 peores días de su vida, te lo aseguro.

tusitala dijo...

Paula: ¿vidrios rotos? Me muero!!!!! Bueno, lo de las infecciones en hospital es normal. Se supone que es el lugar donde todos los gérmenes están juntos y es más fácil pescarlos. Son las famosas enfermedades intrahospitalarias. Pero lo de los vidrios rotos es un horror!!!

Aquí lo de las medicinas del seguro también pasa. Y lo otro que me sorprende horriblemente es que cuando entras en el hospital te dicen que un familiar se tiene que quedar permanentemente con el enfermo. Si el enfermo no se puede mover y tiene que usar pañal, es el familiar el que se lo cambia, porque si es por las enfermeras y técnicas del hospital el paciente se queda sucio todo el día! El que no tiene familiar para que le cuide puede morir tranquilamente dentro del hospital porque no lo atienden.

Así que la única manera de que se hagan las cosas en la sanidad peruana es tener un "padrino", un amigo que esté dentro en alto cargo del hospital o un amigo médico que se entienda con el médico que te tocó. Sin eso, estás hecho!

Mariana dijo...

POr dios! que horrible! Preiero que me mire 4 estudiantes y charlen un rato a eso! que desastre! A mi jamas me atendieron asi! ni alla ni aca ni en ningun lado. Minimo consulta con el doctor para charlar. QUe confianza se le puede tener a resultados de algo hecho asi? No es que te quiera asustar, pero digo... todo tan rapido y al tuntun!
No vas para Espania en algun momento? Por ahi te podes hacer el chequeo general ahi, como hacen tantos inmigrantes que esperan ir a su pais...por lo menos los argentinos hacen eso.
Que horro tusi...

Mariana dijo...
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tusitala dijo...

Se supone que si el doctor toma bien la muestra y el laboratorio la trata con cuidado, el resultado es bueno. Pero digamos que si me dicen que tengo algo (no recuerdo si me dijeron que tenía una infección), ¿a quién le pregunto? ¿a la enfermera? ¿con cuarenta detrás empujando y gritando para que me salga de la fila que ellos también querían sus resultados?

Era en el hospital de Neoplásicas, especializado en temas de cáncer y toda una institución para el tratamiento de este tipo de enfermedades. Ya dije por ahí, la creme de la creme!


P. D. Tengo un montón de post en la cabeza que quiero escribir, pero ahora se me ocurrió uno! voy a contarle una historia que me vino a la mente a partir de su comentario!

Besines y Felíz día.