El domingo

Después de la fiesta del sábado, el domingo amanecimos a las 10 am. Nada mal teniendo en cuenta que nos acostamos pasadas las 5 am, cuando comienzan a cantar los pajaritos antes del amanecer y los Romeo y Julieta de Lima discuten si es el ruiseñor o la alondra.

Nuestras mañanas suelen ser tal que así: desayuno, pasear al perro y aprovechar la salida para comprar el periódico, bajar a la computadora a ver cosas (yo, blogs; R., el periódico y otras cosas). A las 10, la cosa ya está fregada. R. mandó a mi sobrino a comprar el periódico (una cosa menos!) y nos dispusimos a tomar desayuno a todo correr (la familia había quedado a las 10:30 para dar inicio al domingo familiar con partido de futbito). A mitad del desayuno, R. me mira y me dice: el perro que salga luego, cuando volvemos del futbito, antes de almorzar. Bah, ya un ratito más no creo que le importe.

10:30. Acabando el desayuno me parece oir el teléfono celular (de R.) que seguía en la mesita de noche. Sí, es cierto. Dos llamadas perdidas. Del trabajo. Por el tema del informe. Cuando está acabando de ultimar detalles, sube mi sobrino. "Que ya nos vamos!!!!". Le contesto que R. está ocupado por el tema del trabajo y que esperen cinco minutitos. Total, el futbito era en una cancha cerca de la casa. Acabada la llamada, salimos en procesión hacia el lugar del partido. Por el camino, nada más acabar el desayuno y con el dolor de cabeza y malestar típico de la resaca pienso "Hemos bebido anoche, hace un sol de justicia y R. va a jugar futbol. Son tres razones para una deshidratación del 10". Y propongo que compremos alguna bebida isotónica, porque el agua no repone sales minerales. Compramos en el camino las bebidas. Llegamos al lugar del partido. Los hombres (mis cuñados y mis sobrinos) se disponen a jugar, mientras las mujeres (una de mis cuñadas, mi sobrina y yo) acompañamos a mi suegro en la sombra bien acomodados para hacer de tribuna. Como suele pasar en los partidos de futbito familiar, entre mis sobrinos y mis cuñados ya hacen una buena cantidad de gente para jugar, aunque no está de más algo de compañía, así que invitaron a un amigo y su hijo a jugar. Al ser impares, invitaron también a un señor que estaba esperando turno para la cancha. El juego se desarrollo sin problemas, muchos goles tontos, algunas buenas atajadas, full diversión sana.

La bebida isotónica rápidamente me hizo efecto y redujo mi dolor de cabeza. Pero el sol era abrasador. Y eso que estábamos a la sombra de un árbol.

Regresamos a la casa para el almuerzo. R. y yo sacamos al perro. Al regresar y sólo con el ratito que habíamos estado en la calle (el futbito y el paseo del perro) yo ya tenía los hombros color camarón. Tengo la piel bastante blanca y me pongo roja enseguida (además que el sol limeño es muy traicionero). Lo peor es que ni siquiera se torna color bronceado. Cuando se quita el enrojecimiento de mi piel, vuelve a su blanco natural.

El almuerzo como siempre, bien, tallarines con salsa bolognesa, acompañados de un poquito de salsa de rocoto (como no ponerle picante a la comida!!!) y gaseosa para regar todo. Acabada la comilona, uno de mis cuñados pone el video de la promoción de su hijito (que acaba de terminar secundaria), con lo que veo el segundo video de promoción en menos de 24 horas. Re-empalagoso.

Mucha conversa, muchas bromas... típico día familiar.

6 comentarios:

Resiliente dijo...

Tusi, estas a full. No hago a tiempo a leer tus post, estas peor que yo :) Bueno, comento primero en este.Vos sabes qeu esos domingos peruanos son muy parecidos a los domingos argentinos. Familia, pasta o asadito, futbol, pero te admiro el aguante despues de sabado loco. Yo creo que no voy a poder beber mas porque la ultima vez me agarre un pedo padre y caminaba en zigzag, un horror!! besos.

tusitala dijo...

Marce: sí, quise complacer peticiones y este es el resultado. La próxima, no pida tanto usté, ah? ;) También me pasa que un día me da por escribir y escribo todo y luego paso una semana entera (o más) sin actualizar nada!
El domingo fue relajado (yo no jugaba futbol y eso era un alivio) y la bebida isotónica ayudó mucho. Creo que cuando uno está mejor de ánimo es más fácil el aguante! Se me hace más cuesta arriba cuando estoy depre.
Besos

Cieguilla dijo...

Que lindo pasar un domingo en familia! Nosotros tratamos de pasar en algun momento del fin de semana por la casa de mis suegros o los invitamos a la nuestra, pero hasta ahi llegan nuestros esfuerzos...

Besos xx

Laureana dijo...

Qué voluntad!!! Después de una trasnochada no soy capaz de levantarme para almorzar con la familia ni que me paguen!!! Gracias si hago algo indispensable para que coman los niños y nada más!! Sos mas joven, se nota que sos mas joven...

Eri dijo...

que bien que se la pasaron, yo aveces hecho de menos esos fines de semana con mucha gente en la casa o de paseo en algun lado. Hay que tener voluntad, besos

tusitala dijo...

Cieguilla: A mí de peque me hacía ilusión lo de familia numerosa para alguna vez reunión grande. Cuando la reunión medio-grande (hablo de al menos 17 personas) es todos los domingos, algunos días ya me canso!!! Falta de costumbre, digamos, porque en mi casa eramos cuatro con las justas. Y los 17 son sólo mi suegro, mis cuñados y mis sobrinos. Si empezamos a hablar de tíos y primos, ya no hay casa que aguante!

Laureana: no sé si soy más joven, (bah, como con Marce, aguántame un poquito que ya te alcanzo) pero si yo tuviera que estar persiguiendo a tus cuatro por toda la casa para asegurarme de que no hicieran trastadas yo también me cansaría y colgaría el cartel de "Cerrado hasta nuevo aviso". Así que igual. Pero como decía por ahí, de buen humor se pasa mejor. Pase por el post inmediatamente inferior a retirar su premio. Gracias!

Erika: Sí, la pasamos bien. Yo algunos fines de semana extraño la soledad y estar tranquilita sin hacer planes... cada uno extraña lo que no tiene! Besos.