Siguiendo con este homenaje espontáneo a Ricardo Palma (1), vamos con otra tanda de raras costumbres de los conciudadanos de R. (claro que no generalizo, pero digamos que me refiero a una buena parte de limeños) que no soporto. En esta ocasión les vengo a presentar (frase típica de los que suben a pedir monedas en las combis(2)): el ruido.
Lima es una ciudad caótica. Por el desorden, la basura y sobre todo, el ruido. Dudo que haya muchas ciudades más ruidosas (por ahí creo que hablamos una vez que México D.F. podría ser un espacio comparable, pero yo no tengo el gusto de conocerlo). Bien, sigo. Decía que es tan ruidosa que a veces se hace insoportable. Yo de verdad que no puedo trabajar con ruido, leer con ruido, dormir con ruido, no sé cómo he hecho para acostumbrarme. La verdad es que no me he acostumbrado. Y me saca de quicio. Cada cierto tiempo desearía poder irme a un sitio verdaderamente tranquilo a respirar y desestresarme.
Actitudes que contribuyen a que esto sea tan ruidoso (si me pongo a buscar, seguro que ya hablé de ello con anterioridad) son:
1) los ambulantes: fruteros anunciando su fruta a los gritos, afiladores de cuchillos con su tirirí-tirirí, los heladeros con su priiiii-priiiii y los "carretilleros"(3) gritando también a pleno pulmón "catres, botellas, periódicos..."... hacen la delicia de los viandantes y de todos aquellos que junto a la ventana quieren un rato tranquilo para hacer sus cosas. Nota aparte, un coche de la municipalidad en la que vivo que cada cierto tiempo recorre las calles megáfono en mano anunciando amnistía en el pago de impuestos a la propiedad inmueble. Y los cobradores de combi, que suelen atraer a la gente a su unidad de transporte público anunciando con su linda voz los lugares a los que promete llegar "Callao, callao, La Punta, Callao" o "lóbalo, lóbalo" -léase "al óvalo" que se refiere a la siguiente rotonda grande que haya en el camino.
2) las tiendas-restaurantes-lugares de venta de discos piratas (etc): acostumbran a poner la música a todo volumen y preferentemente con los parlantes hacia la calle con la idea de atraer a los clientes gracias al ruido. Medalla de honor y diploma al mérito tiene el restaurante-pollería que se encuentra a la espalda de mi casa (aunque todos los restaurantes-pollerías familiares hacen lo mismo) que tiene un lindo estrado en el patio trasero del restaurante -léase al aire libre- donde hace fiestas infantiles todos los fines de semana. La semana pasada tuvo como invitado de lujo al "hombre araña", que sustituyó a su habitual, Barney.
3) La confusión entre timbre-teléfono- claxon y silbar o gritar. Hay gente que no conoce la función del timbre. Sabemos, porque eso hay en todas partes del mundo, de aquellos que para que les abran la puerta dejan el dedo pegado al timbre como llamada de auxílio. Y todavía se enfadan si la dueña de casa, ocupada -tal vez en el baño-, no deja todo lo demás para hacer lo importante: abrir la puerta. Pero eso es un caso suave frente a la costumbre limeña a la que me quiero referir. Para ejemplificar voy a hablar del vecino de enfrente. Se levanta temprano todas las mañanas, se alista ráudamente y baja a buscar su vehículo para comenzar su linda jornada. Espera en la calle a que el resto de la familia salga para llevarlos a sus quehaceres diarios en el coche. La mujer mientras tanto, termina de preparar el desayuno, se lo da a los chicos, lava los platos, se alista ella, alista a los chicos y prepara lo que sea menester para el almuerzo y otras cosas de mujeres. Como ella se retrasa, el hombre, impaciente en el piso de abajo al volante de su buga se decide a acelerar la cosa: toca claxon. Una y otra vez. Esta mañana, por variar, en vez de tocar claxon se dedicó a gritarle "Apúrate, Apúrate!" o silbar, a lo que la esposa, desde el interior de su domicilio, le contestaba algo a los gritos que no llegué a apreciar. Hay montones de hombres así en este país. Ellos no hacen nada y esperan que la mujer haga todo más rápido.
A mi costado también en la casa hay una familia que recibe la visita de amigos. Cuando llegan, en vez de tocar el timbre, se la pasan de 10 a 20 minutos a los silbidos en la puerta de calle. Y yo me pregunto ¿si no tienen timbre -que podría ser una explicación lógica- no podrías usar el celular para llamar por teléfono?
Estoy convencida de que hay otras costumbres similares respecto al ruido que sorprenderán a aquellos que no viven en Lima. Pero ahora no recuerdo más. Les prometo una próxima edición de "Costumbres que odio de esta ciudad". ¿O tal vez pueda ofrecer la variante "Costumbres que amo de esta ciudad"? Proximamente en su página habitual.
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(1) autor de las Tradiciones Peruanas.
(2) transporte público que en Lima sustituye a los autobuses urbanos. De características propias, que dan como para un post, o dos.
(3) gente que con una carretilla compra cosas, desde lavadoras hasta papeles de periódico.
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12 comentarios:
No se como haces para vivir ahi. Te llevo la vida, ya se. Pero yo viviria tan estresada que me viviria peleando con todo el mundo.
Es algo que no soporto de las ciudades grandes, el ruido. No soporto que la gente no se ubique y se crea que no hay que respetar a nadie. Si a mi se me ocurre ponerme a tocar la bocina (claxon) a las 7am... jodete. Odio esa gente. Yo ya hubiera salido a pelearme. Seguro.
Tambien me molests la gente que hace fiestas hasta las 4am...y meta musica y grito y vos en tu casa, al lado, tratando de dormir. Me parece una falta de respeto enorme. Eso es algo que me gusta de Holanda... el silencio, el respto. ACa tocar la bocina es de "antisocial". Nadie la usa. La podrian sacar del auto, a nadie le cambiaria la vida. Las fiestas terminan a las 12y nada de andar haciendo desmanes. Todos los dias de la semana, todos, podes salir a la calle, no te va a matar la contaminacion auditiva (ni ninguna otra). Y ya ahora no puedo volver para atras. De vivir en ARG tendria que hacerlo en el medio del campo!
Lima es una ciudad caótica y estresante. Me extresa demasiado muchas veces, y eso que la mayor parte del tiempo (casi todo el día, casi todos los días) lo paso en casa. Si tuviera además que hablar del transporte, la contaminación y otras lindezas por el estilo... ufffff! Estress hay demasiado y yo tampoco sé bien cómo hago para aguantar. De hecho, me pasa demasiado que me loqueo y vivo enfadada todo el tiempo.
Ruido siempre hay en las ciudades, es consustancial con la vida "moderna". Pero yo también creo que una cosa es el ruido normal de la vida y otra diferente la falta de respeto de la gente. Y en nuestro mundo ingrato (ahora hablo del mundo, no sólo de Lima) el respeto no abunda.
Mucho ruido eso es sinónimo de poca educación. En el centro de Madrid, pasa igual. Por eso me gusta vivir en las afueras.
besos.
Cuànto se parece Lima al Distrito Defecal. Yo vivo en un edificio que al lado tiene un puente por el que pasa un eje vial (mucho tràfico). Ya el ruido del puente ni lo escucho, estoy acostumbradìsima, pero al lado de mi edificio hay una farmacia de medicinas similares, a la que va gente de escasos recursos. El personal que trabaja en esta farmacia, que abre a las 8 de la mañana TODOS los dìas, levanta la cortina, prende la mùsica y sube el volùmen al aparato. La desgracia es que tienen conectado un megàfono al aparatejo y lamentablemente ponen mùsica de muy mal gusto (para mi gusto) y te la tienes que soplar todo el dìa. Aparte a cierta hora sale el tipo a hablar de las maravillas de los productos que vienen, obvio, el micròfono conectado tambièn al megàfono. Ya sabràs. Y a los vendedores de piraterìa los tienes que aguantar en cualquier calle, a la entrada del metro, vendiendo adentro del metro, en el trolebùs, adentro de las estaciones del metro, en todos lados. Y los que venden dulces en los mismos lugares, o comida o artìculos de papelerìa o pulseritas de cuarzo que curan milagrosamente cualquier enfermedad, "y ademàs cambian de color conforme avanza el tratamiento". Todo tiene el mismo origen: la pobreza y por ende, la ignorancia.
Fernando: Madrid es un oasis de paz comparado con Lima. Y Madrid la conozco bien, nací allí y viví 25 años. Sí parece muy desordenada para uno que vive allí, pero con Lima no resiste las comparaciones. Lima mil veces más caótico y ruidoso.
Pau: Creo que sí habíamos comentado antes lo del DF. Pero ahora, con los detalles que me das, me convenzo más de que sí que se parece un montón. La farmacia con megafonía... podría ser en cualquier esquina limeña sin problemas. No veo algo así en las Uropas (por ejemplo). Me pregunto si es ignorancia o más bien desidia y falta de autoridad: la pobreza lleva a buscar nuevas formas de ganar dinero. La poca fuerza que tiene el Estado para hacer cumplir la ley y su deseo de que se "haga plata" a cualquier costo, hacen que el ciudadano se encuentre desamparado. En España, por ejemplo: protesta vecinal y multa a la farmacia por exceso de ruido. En Lima o el DF, nada! Así nos va en Perú que más de la mitad de los peruanos, con lo mucho que aman su país, están pensando en cómo salir de él lo más lejos posible.
Claro, yo no me voy a quejar a la farmacia porque sè que al dìa siguiente me van a subir màs el volumen. Asì funciona.
Yo, al decir que la raìz era la pobreza y la ignorancia no me referìa al gobierno porque à èste no parece importarle, sino a que el dueño de la farmacia, por seguir hablando de este ejemplo, es riquìsimo y para vender sus medicamentos los ofrece con lo que a la gente pobre (otra vez) le llama la atenciòn, sin importarle si contribuye màs aùn a la ignorancia y al mal gusto. ¿Por què no tratan de darle a la gente algo mejor, en vez de la mierda que ven todos los dìas? Habrìa que enseñarles que hay otra mùsica (sigo con el mismo ejemplo), no nada màs la cumbia o la norteña (aclaro que dentro de estos gèneros hay mùsicos muy buenos, no todo es malo, pero... siempre se impone lo màs comercial, lo que le gusta a las mayorìas y se vuelve a cerrar el cìrculo vicioso). Tusi, no sè si me explico, porque es un tema que me da mucha rabia y me trabo al hablar de èl.
Me va a encantar leer las costumbres que amas de esa ciudad. Va a ser bueno
Pau: es un tema difícil, porque la molestia que uno siente al final se nos desborda por todos lados. En mi calle, el edificio de enfrente llevan cuatro días tirándolo abajo a punta de combazos (pum-pum-pum) y hoy los de la casa de al lado han comenzado obras por una cañería rota! Un sin vivir!
Yo quiero creer que no es ignorancia. Es una palabra que no me gusta, que no la quiero aceptar. Prefiero desidia, falta de creatividad o de ideas, quedarse con lo fácil (como decías tú, con lo que ya sabes que funciona). Aunque moleste.
Y como decía Marce: falta de respeto por los demás. Actitud de "yo hago lo que me viene en gana y que los demás aguanten".
Ah, sobre las cosas que amo de Lima, tendría que ponerlo, por variar. Pero a veces acabo tan molesta por lo que detesto que me resulta difícil encontrar cosas buenas. Tengo que pensármelo con calma.
No, espèrame tantito, al decir ignorancia no fue de manera despectiva, Tusi. Sí hay ignorancia que viene de la desidia, definitivamente, pero hay cosas que ignoras porque nadie te enseña màs que lo que ves siempre. Cuando yo estudiaba, un maestro nos decìa que para una persona que viviò toda su vida en una choza, cuando se va a hacer una casita para èl lo màs normal es dejarle el piso de tierra porque es lo que ha visto toda su vida, porque èl cree que es asì nada màs. A eso me refiero, a ignorar que hay cosas màs allà de lo que vemos siempre y que pueden ser màs satisfactorias. Por ahì si en vez de poner en la farmacia uno de esos discos pusieran a, no sè, Vivaldi, a lo mejor alguno dirìa "què linda mùsica, voy a preguntar quièn es" y tendrìa algo màs para disfrutar que lo mismo de siempre.
OK, estoy de acuerdo en que culturalmente sería mejor, pero eso no resuelve "tu" problema, que es que la farmacia que hay al costado de tu casa te fastidia todo el día con el chunta-chunta. Aunque cambien a Vivaldi, habrá un momento en que quieras paz y no estar escuchando la música de otro (por mucho que te guste, siempre es la que escogió otro). O querrás ver tele y el ruido de fuera no te deja escuchar...
Hablando de tele: me olvidé decir que vivo no muy lejos del aeropuerto y que toooooodos los aviones pasan sobre mi cabeza!!! Y cuando ponemos un DVD hay que darle al pause para poder seguir el diálogo!
Sè que no resuelve mi problema. Como acostumbro, empiezo hablando de una cosa y termino con otra.
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