Ecuación intolerable

¿por qué se unen en mí tres detalles intolerables?
1º la necesidad de hablar en toda conversación y ser centro de atención
2º una obstinada propensión a meter la pata
3º la sensación de ridículo cuando esto ocurre

Definitivamente una de las tres tiene que salir de la ecuación lo antes posible. Creo que lo más fácil de remediar es la 1ª. ¿Podré?

6 comentarios:

Mariana dijo...

Conta hasta 10 antes de decir algo! jajaja
A mi hay veces que en una conversacion me da la sensacion de que estoy hablando mucho. Entonces me callo... trato de mantenerme en silencio poruqe como que mi voz me retumba en la cabeza, no se. Para colmo tengo voz fuerte. nada de sonar coo una mosquita... nono, fuerte.

Lo de sufrir la sensacion de ridiculo creo que es un gran problema mio tambien. Me mata.

tusitala dijo...

Creo que yo soy todo lo contrario: generalmente en una conversación me da la sensación de que no puedo decir todo lo que quiero!!! Definitivamente: lo mio es patológico. Siempre pienso que no me dejan hablar, que me cortan a proposito, que mi gran comentario nunca encuentra el momento oportuno.

Mucho después me doy cuenta de que estaba hablando de más y que debía haber guardado silencio. Es mi trauma: tengo la boca grande. Y hablo con sinceridad. Las dos cosas juntas me matan.

Y si a eso le sumas los comentarios "graciosos" de mi familia política, la sensación de ridículo aumenta a mil!

Sil dijo...

Been there, done that...
No suelo hacerlo muy seguido pero cuando meto la para la meto MAAAL. Lo peor es que he lastimado gente de puro inocente, diciendo algo sin saber que era lo que NO había que decir en ese momento. Y cuesta que me crean que es sin mala intención porque meto tanto el dedo en la llaga que parece a propósito. No sé, como un sexto sentido al revés. ¿Será el silencio la solución?

tusitala dijo...

Exacto! Meto la pata maaaal, o por ejemplo quiero citar a un autor o recordar una película y me confundo y menciono otro nombre, uno cualquiera que llega a mi mente! o, la peor, cuando tengo una idea y la trato de explicar y escojo tan mal las palabras que al final doy a entender exactamente lo opuesto de lo que quería decir en un principio. Definitivamente, terrible.

Laureana dijo...

Jaja me hacés reír, es horrible esa sensación de meter la pata mal, hace rato que no me pasa pero me he mandado mocos terribles, que me han hecho volver a casa a pura discusión con mi marido. Pero bueno, la gente ingenuamente papelonera siempre me resulta entrañable, se nota cuando es solo metida de pata, y no mala onda a propósito.

tusitala dijo...

Yo ante todo me siento la caja de los desastres: papelones inmensos por hablar de más o torpezas enormes como romper todo vidrio que cae en mis manos o chocarme con las paredes y las cosas cuando camino y pegar traspies en cada hueco de la calle (a veces, sin que haya hueco, me tropiezo porque tengo pies!). O la de olvidar a gente que ya me han presentado y volverla a ver después de tiempo y mirarla como "no me acuerdo de tí" "pues yo síiiiii!"

Definitivamente, lo mío no es a proposito. Por eso me hace sentir tan mal!