La verdad es que la culpa es mía. Por supuesto, no podía ser de otra forma. Ando por ahí diciéndole a todo el mundo que estoy a dieta. Se me olvida que la gente generalmente tiende a opinar sobre asuntos que no le conciernen y que imputan específicamente a la vida de otro. Más correcto sería decir que a la gente le encanta meterse a opinar sobre tu vida de un modo que resulta altamente desagradable. Pero la verdad es que ya ni me importa, así que les dejo hablar sobre mi dieta. Creo que en el fondo es porque de vez en cuando me encanta que la conversación gire alrededor de mí.
Pero ya resulta francamente desagradable. El jueves, aprovechando el día del Maestro (gran celebración para una que trabaja tratando de enseñar algo a gente que no quiere aprender nada), fui a una reunión (la verdad es que "fiesta" le quedaría demasiado grande) en casa de mi jefe, con el resto de compañeros. Agradable velada, llega el momento oportuno, el anfitrión dice "¿qué vas a beber?" "Nada, de momento" Cara de pocos amigos entre la concurrencia. Qué más les dará si bebo o no... Diez minutos después, llega más gente y deciden el típico brindis "Pero no se puede brindar si C. no bebe" Aguafiestas. "Bien, un vasito de cerveza, nada más, que estoy a dieta" Ufff, para qué se me ocurrió. Los siguientes veinte minutos fueron de conversa sobre mi dieta. El argumento general era "haz lo que yo: el otro día me comí cinco tacos mexicanos en una fiesta y mira, no engordo. Lo que pasa es que voy al gimnasio durante tres horas diarias" y "lo que tienes que hacer no es dieta, sino ir al gimnasio y comer lo que quieras" o "el problema es que haces vida sedentaria, cambia tu estilo de vida y no tendrías que hacer dieta". Por supuesto, no dejaban de tratar de tentarme con las papitas fritas y los bocaditos varios que había en la fiesta, que por supuesto en absoluto me tentaban, pero es que a la gente, incluso a los que se supone que son "amigos", les encanta fastidiar. Encantador.
Conclusión: No cambies tu alimentación para adaptarla a tu estilo de vida, cambia tu estilo de vida para adaptarla a lo que comes.
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4 comentarios:
Gracias, la verdad es que lo de ponerme a dieta y seguirla extrictamente me resulta fantástico, porque el hecho de llevar un mes y no saltarmela por nada ni por nadie me hace sentirme orgullosa de mi fuerza de voluntad. La verdad es que ni los consejos ni los intentos de tentarme logran nada más que hacerme reir.
Ya sé, debería ser más reservada y eso, pero también he compartido mi secreto con mi blog, más público imposible. Y los que peor se dedican a opinar son los íntimos.
De todas formas, tu consejo está muy bien. La próxima vez diré que no bebo porque estoy tomando antibiótico. Tienes razón: Es mejor ahorrarse las explicaciones.
Por cierto, tres kilos y bajando.
En principio, siete más. Si cuando llegue veo que puedo seguir bajando... tal vez modifique mis expectativas por el camino, aumentando otros cinco a la cuenta.
Gracias! Bonito cumplido... Si me conocieras sabrías que siete menos no es más que volver a mi peso de cuando ya estaba llenita. No creo que por eso vaya a parecer transparente!
Cuando se me pueda ver, a lo mejor hasta publico aquí una foto, si me da el punto.
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