Bombay no es Madrid o Londres


Foto tomada de Guardian Unlimited.

Desde luego que existen categorías, también entre las ciudades o países. No es lo mismo un ataque en Madrid o Londres, que copa portadas y llena de desesperación a Occidente, que siente que pueden ser los próximos, que un atentado en Bombay, aunque haya sido igual en trenes, a hora punta y algunas de las detonaciones se hayan dado en compartimentos de primera clase (uno siempre piensa que por afinidad de clase tal vez se pueda esperar mayor despliegue: los pobres del mundo poco importan, pero los ricos...).

A veces uno piensa que las categorías de noticias dependen del número de muertos, de la cantidad de sangre que pueda derramarse por las líneas del reportaje, por lo escatológico y la profusión de casquería. Por lo cerca que se encuentra una noticia del "gore".

Pues no, qué equivocada estaba. Las categorías también se establecen no sólo por cercanía a los hechos (al fin y al cabo no es que Bombay quede mucho más lejos que Londres o Madrid), sino por la afinidad cultural y la distancia relativa al "centro" (en oposición a la "periferia") del mundo. Ni siquiera los paralelismos fáciles (11 de julio - 11 de marzo - 11 de setiembre) dan para mayor cobertura de la noticia.

Bombay no es. No toca. No existe. Su cultura es demasiado ajena. Sus muertos no son nuestros. Sus problemas quedan relegados a segundo plano, a página interior. Mejor no enterarse.

1 comentario:

Chiquilín de Bachín dijo...

Totalmente de acuerdo.