(...)
Despertaba el día,
y, a su albor primero,
con sus mil ruidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterio,
de luz y tinieblas,
yo pensé un momento:
—¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!
(...)
Gustavo A. Becquer: RIMA LXXIII
Ya pasó mi etapa de negación, de bromas, de incredulidad. Ayer leía esto y me sentía tan identificada. Sobre todo cuando dice que buscaba las rajaduras en su techo para no sentirse tan estúpido. Yo buscaba las rajaduras, los estragos, para constatar que de verdad fue un terremoto y que pese a todo estoy viva. Aquí en Lima, salvo en algunos barrios pobres y antiguos, que ya estaban a medio caer, el temblor pasó sin dejar más mella que la impotencia. Como puede verse, un terremoto es un desastre natural que discrimina entre ricos y pobres. A los que algo tenemos no nos ha hecho tanto mal, a los que no tenían, ahora no les queda nada.
Me sentía identificada con lo de buscar en las noticias las fotos del desastre, y yo de verdad pensaba "¿Tan cerca fue? ¿sólo a 200 Km? Naaaaaaa!!!!!" A mi amiga L. que puso TERREMOTOOOOOOOO en su nick de Messenger le decía "exagerada". Ella me contestaba "¿No has visto las noticias?" Y yo no sabía cómo decirle que sí, pero que eso parece taaaaan lejos, otro país, otra realidad... no, a nosotros no. No puede ser que lo único que se cayera en mi casa fuera un oso de peluche. Los terremotos no pueden ser tan poca cosa.
Muchos lo hemos convertido en lo anecdótico: encontrar a alguien en la calle y preguntarle "¿dónde te encontró el terremoto? ¿dónde estabas y cómo lo viviste?" Será nuestra forma de combatir la incredulidad. Creo que todos nos sentimos medio desubicados cuando nos acostamos con las noticias que decían 17 muertos y al despertar ya eran 330 y subiendo. Se convirtió de la noche a la mañana en un espectáculo dantesco, cuando salieron las primeras luces y se vieron las consecuencias de la noche anterior. Como si uno no hubiera terminado de despertar de una pesadilla. Como si aún tuviera los ojos medio cerrados. ¿Dónde está mi dolor cuando más lo busco? Lo necesito para seguir viviendo y poder mirarme al espejo en la mañana.



2 comentarios:
si pues, me dijiste exagerada y yo no entendia que porque aqui no se cayo nada no significaba que esto era realmente una tragedia.
En fin, has donado algo? recuerda que hay muchas formas y que no se necesita gran inversion. Con una botella de agua, una lata de leche basta. O con donar sangre.
Recien estoy pensando en donar algo... Espero que les llegue a quienes lo necesitan. Me dolería que se quedara por el camino como tantas buenas intenciones. Siento que lo poco que puedo hacer desde aquí no les va a aliviar en nada el sufrimiento.
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